Valonsadero I Ruta de las fuentes (9 de marzo de 2019).

 

 

Hoy Valonsadero, tan cercano, tan querido, tan desconocido……

 

Declarado Zona Natural de Esparcimiento en 2005. Un monte de titularidad pública con casi 2.800 hectáreas, síntesis de importantes valores para la capital soriana, que ofrece numerosos recursos culturales y naturales, tradición, gastronomía y espacios para el ocio todos ellos perfectamente armonizados. Vigilado por el ”Pico Frentes” y hecho de otoños suaves, primaveras coloridas y fiestas de sol, vino y toros, alberga una riqueza faunística, botánica, cultural y geológica que lo convierten en un lugar de excepción.

 

. Pero si hay un elemento que destaque en el paisaje del monte, ése es la geología, las múltiples rocas de arenisca con suave pendiente hacia el sur y abruptos cortados en el lado norte, así como los abrigos con”Pinturas Rupestres”que datan entre el año 3.000 y 2.000 a.C (Calcolítico- Edad de Bronce) y realizadas por pueblos nómadas.

El Monte Valonsadero, antes de ser propiedad de Alfonso VIII, era de una familia que lo poseía en propiedad de finca y lo donó a la ciudad de Soria. La poderosa familia que donó esta finca en el año 720 era la familia Molina Parra.

Este monte fue un regalo del rey Alfonso VIII a la ciudad de Soria.2 La primera referencia escrita que se tiene de la regulación del uso de los pastos, masa forestal y caza, data de 1256, cuando Alfonso X otorgó su fuero a Soria. (FUENTE: http://www.turismosoria.es/que-ver/espacios-verdes/monte-valonsadero/, consulta en línea 13/03/2019)

 

 

En Valonsadero es fácil observar a diferentes especies animales, tales como ciervo, corzo, jabalí, liebre, conejo, gato montés, nutria, garduña, gineta, murciélago orejudo, murciélago común, murciélago ratonero. Roedores como la comadrejao el ratón de campo y las ardillas.

El Río Duero y el río Pedrajas son las dos corrientes de agua del monte, por lo que hay numerosas especies de anfibios y peces. La geología y las abundantes rocas propician la presencia de reptiles, fáciles de ver en la época estival. En cuanto a las aves, se han observado hasta 135 especies diferentes, destaca el milano real ya que está en peligro.

En cuanto a la vegetación, destacan por su abundancia el fresno, pino, carrasca, chopo y sobre todo, roble rebollo, quejigo y otras especies arbustivas. De las 2.793 hectáreas, 2.100 son de masa arbolada, el resto en su mayoría son zonas de pradera y pastizal. Además hay más de una docena de especies micológicas comestibles, destacando la seta de cardo, senderilla, nícalo, amanita caesarea y boletus edulis . (FUENTE:  https://es.wikipedia.org/wiki/Monte_Valonsadero, consulta en línea 13/03/2019)

 

 

La organización del Club hoy ha querido adecuar a su tipología (IBP sobre 50 HKG y sobre cuatro horas de camino efectivo), rutas que transitan por la zona sur-este del monte de Valonsadero, rutas de las fuentes, los Castillejos y la Junta de ríos.

Iniciamos la ruta desde el aparcamiento del pinarcillo donde nos saluda una magnifica mañana primaveral, ideal para disfrutar de los encantos, colores y sonidos que va a ofrecernos este “Verde mar de robles salpicado”(Fuente: José Luis Martínez Jimeno, Soria Mia, 1982) donde las pinturas rupestres que aun se conservan, dan fe de la presencia ancestral de nuestros antepasados por estas tierras y que calladamente seguimos atesorando, quizás por eso, por su desconocimiento es por lo que estas casi 2.800 Has siguen tal cual.

 

La subida a la fuente del Cubillo la hacemos campo a través entre los pinos con un suelo de hierba alta, pronto vemos esta primera fuente, desde aquí nos vamos a la fuente de “La Tejera” por la pradera limpia que las vacas utilizan como fuente de su sustento, y desde allí siguiendo el valle que bordea el arroyo del Cubillo, hacia la fuente de La Cueva de la Gallina, ya empezamos a sentir la belleza del paisaje, y los pájaros que llenan de sonidos el despertar de la mañana, la paz del mágico escenario que contemplamos, las conversaciones que van cambiando, observamos las primeras pinturas rupestres de las cinco que se encuentran en la ruta de hoy y posteriormente visitaremos; algunos ven los trazos, otros los imaginan, pero estos abrigos de piedra arenisca nos indican que otros humanos hace mas de 4.000 años ya estaban aquí, ¿quizas 200 antecesores nuestros?. Buff muchos, muchos.

Desde la fuente de la Cueva de la Gallina por la pradera, tomamos el camino de los arrieros y senderos habitualmente utilizados por ciclistas de BTT, hacia el Rio Duero por las matillas, vemos la Majada Grande rodeada de muchas vacas, lo que quizás explica que no estuvieran en los pastizales y vegas que hemos recorrido.

 

Ya en el Duero un magnifico sendero junto al rio nos lleva para descubrir su ribera, el despertar de la flora y fauna en una anticipada primavera, y los hermosos ejemplares de robles que acompañan el sendero hasta el refugio de la Junta de los Ríos, donde hoy podemos utilizar las mesas que nos permiten utilizar con más comodidad “La sierra del Almuerzo” como dice Julián, aquí los bocadillos, vinos, manzanas, plátanos, cafés, chocolates, frutos secos, y algún dulce especial de senderistas cumpleañeros alimentan y comparten la mañana.

 

Desde aquí nos dirigimos rio Pedrajas arriba a buscar el Puente del Canto, en este momento la ribera se encuentra sometida a la tala de los grandes chopos que salpicaban la ribera, y aunque sus trabajos ya están casi concluidos, los ramajes y huellas de sus grandes máquinas dificultaban un poco el paseo, aquí podemos observar otras dos fuentes, la del Oro y la del Canto

Saboreado el paraje de la ribera del Pedrajas y las praderas del puente del Canto vemos las vacas por la Vega de Cubillo y Cañijerna, que cambiando de orilla del cauce nos lleva visitar nuevas pinturas rupestres de camino a la fuente del Hierro donde admiramos estas recientes actuaciones municipales tendentes a hacer más atractiva esta zona de recreo. Aquí la foto de grupo que Ricardo se afana en inmortalizar con su trípode junto a esta escultura-fuente. Luego la fuente de la Zorra y la de Valdecaballos, última en incorporarse al recorrido con su escultura que admiramos e inmortalizamos con nuestras cámaras de fotos.

La subida al mirador de los Castillejos la hacemos por el valle de Valdecaballos pasando por el manantial de la Mesa de la Reina, visitando más pinturas rupestres, ejemplares de roca con covachas, grandes robles centenarios que sorprenden por su talla y frondosidad y subiendo junto a las ruinas del corral del Piejosillo. Ya desde el mirador admiramos unas vistas en un día que “no ha podido salir mejor para venir a Valonsadero” Sentencia Julián; se divisa Urbión Cebollera, el vigilante Pico Frentes y en su tablero explicativo identificamos sierras que en nuestras andanzas hemos compartido camino y conversación.

 

No se que tienen los altos de las montañas, que nos llenan de paz y permiten contemplar con una especie de orgullo de estar allí, de contemplar, de recrearnos y en este caso nos sorprende tanta belleza, paz y riqueza en la puerta de nuestra casa.

 

Volvemos al valle y por la Peña Gorda nos acercamos al aparcamiento pasando antes por El Buscarejo, donde estudiamos la Tifosis y las estratificaciones cruzadas que una arenosa roca nos enseña y un cartel nos explica.

Terminamos la mañana orgullosos de haber disfrutado de una magnifica jornada, un espacio espectacular y una muy grata compañía; algunos además todavía tenemos tiempo de disfrutar de cerveza, torrezno y aceitunas, esta vez en la Casa del Guarda.

 

Buen camino!!!!!

 

 

 

 

 

 

José Antonio Martínez

Marzo 2019

 

Esta ruta esta grabada en el usuario “soriapasoapaso” en wikiloc

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/valonsadero-i-ruta-de-las-nueve-fuentes-por-la-junta-de-los-rios-ibp-46-hkg-33915193

2 Comments so far:

  1. Muy interesante el relato, hay novedades en el paisaje de Valonsadero y una mañana muy buena de senderismo. Gracias por compartir tu experiencia

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Posted by: soriapasoapaso on