Ruta circular por Muriel Viejo. 15-02-2020   

Un sábado mas la niebla nos acompaña en nuestra ruta,  pero hoy además la temperatura de la madrugada ha bajado y una vez pasado Abejar,  desde nuestros coches, vemos  todos los campos plateados por una gruesa capa de escarcha.

Pasamos  Cabreras del Pinar y al llegar a la Ermita  de la Blanca, tomamos carretera hasta Muriel  Viejo. Menos famoso que Muriel de La Fuente, éste es un pequeño municipio pinariego de unos 88 habitantes,  rodeado por el este y el sur por tres picos que vamos a visitar: La Lastra, S. Vicente y La Peñota.

 

Salimos del pueblo por el camino de la cuesta  hacia un quejigal con algún pino entremezclado, una nebulosa húmeda nos envuelve y nos obliga a abrigarnos; el tono del bosque es lóbrego y apagado, el único color que encontramos es el verde del musgo que coloniza  troncos, rocas y suelo. Estamos seguros que este panorama va a ir cambiando a mejor según vaya avanzando nuestra ruta.

El remonte es fácil y cuando en nuestro camino aparece  algún claro, sin árboles, descubrimos hacia nuestra derecha un fantástico pinar semicubierto por la bruma que se va quedando en las vaguadas por lo que según vamos ascendiendo nos vamos separando de ella.

Llegamos  a un punto del camino en el que nos damos de sopetón con el astro rey, que corona el Monte de S.Vicente, nos ofende pero a la vez nos encanta habernos encontrado con él, nos paramos encarándonos hacia su potente luz y lo disfrutamos unos minutos. Alberto nos cuenta que hemos visto varias especies de pino entre los quejodos como silvestre, pinaster (resinero) y laricio pero ahora giramos hacia la derecha y cambiamos la orientación, además hemos subido bastante lo que hace que la vegetación cambie debido a estos dos factores.

Troncos vetados grisáceos, con muchas ramas y retorcidas  formas comienzan a saltear la ladera, son las sabinas típicas de la zona que vamos a admirar a partir de ahora, se ha producido un cambio vegetativo.

Planteamos a nuestro “experto forestal” también  la eterna duda entre sabina y enebro.,¿Son  la misma planta o son diferentes? . La explicación es simple son diferentes, la sabina  es un árbol y el enebro es un arbusto, de hecho vemos mucho enebro al pié de las sabinas.

Pasamos por una explanada con una taina y un corral que ya hemos visto en otras rutas y la cuesta se hace mas pronunciada a partir de aquí. El camino  arcilloso está duro y helado y al mirar hacia arriba vemos un montón de  curiosos ojos observándonos desde la  parte  superior del sendero, un gracioso  rebaño de cabras está expectante ante nuestra llegada. Llegamos al lado de los asombrados y tremendos  animales( nos parecen ejemplares de gran tamaño) y estamos en La Peñota donde un refugio, una torre de vigilancia de incendios y un punto geodésico están al filo del acantilado, cuya visión hacia abajo  impresiona mucho y la visión hacia el frente es alucinante porque desde  aquí vemos  desde S.Marcos a  Hinodejo y  altos de Barahona, seguimos por El Burgo y su comarca, en días claros se distingue hasta la torre de la Catedral y el castillo de Gormaz, pero hoy no es el día tampoco para descubrir estos detalles  porque la niebla se ha instalado entre los bosques y la imagen que vemos es la del cielo azul contrastando con un mar de pinos velados por la neblina, pero aún sin tener una perspectiva completa del territorio ha merecido  la pena haber llegado de nuevo a La Peñota.

Seguimos nuestro camino pegados al  acantilado para seguir admirando las increíbles vistas, las cabras nos acompañan un rato, ya están muy animadas con ambiente primaveral y no son las únicas porque el suelo que empezamos a pisar es una moqueta verde en la que las florcillas desorientadas comienzan a asomar, todos andamos algo despistados con este clima tan templado, ahora mismo disfrutamos  de  una mañana totalmente primaveral y pensamos que lo habitual hace unos años sería que hubiera nieve en Febrero.  A nuestra izquierda el monte S.Vicente.

Muchas de las sabinas que vemos son auténticas esculturas naturales, incluso los troncos secos y muertos son como viejas tallas en un museo, encontramos modelos preciosos en los que no nos podemos resistir a hacernos una fotografía.

Como todas las mañanas primaverales o no, hacemos nuestra parada  con descanso y charla incluidos  y hoy nos toca en  el punto geodésico de  La Lastra que se encuentra en la línea de término entre Cabreras del Pinar y Muriel Viejo. Escondidos entre grandes sabinas y sentados en el esponjoso suelo tomamos nuestros bocadillos.

Desde este lugar nos lanzamos montaña abajo en un  interesante  e intrincado descenso por la falda de la Lastra, apoyados en nuestros bastones y extremando los cuidados, nos sentimos encantados por  estos andurriales  porque suponen dificultad, aventura, algo de miedo y riesgo.

Pasa el miedo y el riesgo, llegamos todos con bien a la base de la montaña pero resulta que frente a nosotros tenemos el Pico S. Vicente. Allá vamos subiendo por un camino ya embarrado a media mañana, unos mas a prisa que otros, pero hacia la mitad de la subida todos tenemos que frenar un poco nuestro ímpetu porque nuestro corazón así lo requiere. ¡Vaya pendiente hay en las últimas curvas!.

Disfrutamos ya de las vistas sin restos de niebla y se hace la foto grupal haciéndole un pasillo a Urbión..

En todo nuestro recorrido hemos estado viendo esta montaña, pareciera que tiene una ubicación con un sentido especial como si fuera un sitio mítico o mágico y es que la silueta de este monte era el faro que marcaba  el camino para llegar al pueblo  desde el oscuro laberinto de los pinares, cuando en Muriel Viejo se sacaba partido del monte..

El sol aparece cada mañana coronándolo y  es un gran balcón para disfrutar de la luna y las estrellas en las noches claras ( esta zona es destino turístico starlight por la excelente calidad de su cielo).

Un día pusieron un poste para la TV y después otro mucho más grande para la telefonía móvil y al perforar la montaña descubrieron una necrópolis de la que solo queda una estela funeraria guardada en  la iglesia del pueblo. Lo que no sabemos es cuándo y por qué pusieron dos enormes banderas españolas.

Bajamos por el mismo camino y ya solo nos queda caminar otro rato entre bosque bajo enmarañado para llegar a una pradera cercana al pueblo donde a esta hora el sol calienta y se  refleja en la pared encalada de la Ermita de S.Roque que es el patrón de la Villa. Una curiosa fuente-Olmo completa el menaje de la pradera  junto con mesas, seguramente las gentes del pueblo disfrutan mucho de este lugar.

Tres  personas tomamos un camino mas corto para llegar antes al pueblo y acabamos la mañana senderista caminando por un fantástico pinar de piñoneros.

No nos podemos olvidar de la Ermita de la Virgen de la Blanca que llama la atención solitaria e imponente, allá en la confluencia con la carretera nacional y que reúne a todos los pueblos de la zona en una concordia en el mes de Julio( Talveila, Cubilla, Abejar, Muriel Viejo,  Cantalucia, Cubillos, Herrera y Muriel de la Fuente ).

Hemos caminado por un territorio escarpado y singular que aunque está encuadrado en la zona de pinares, arrebata alguna cosecha a esta tierra dura  y que recibió a Almanzor herido camino de su derrota definitiva en Calatañazor.

Cada territorio es especial, tiene sus particularidades y en Soria Paso a Paso  disfrutamos de esta fantástica diversidad, vaya que nos amoldamos y lo disfrutamos todo, todo…

 

Emi

 

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