Lumías – Torrevicente (23 de marzo de 2019).

Los miembros de Soria Paso a Paso por tercera vez, deciden visitar el cañón del Talegones y es que, lo narcisos ya están en flor, la meteorología lo permite y el río no inunda el sendero.

La primera vez fué en octubre de 2016 con el cauce del río seco.

La Crónica de la ruta puede verse en:

http://soriapasoapaso.blogspot.com/2016/10/canon-del-rio-talegones-22-de-octubre.html

La segunda el 14 de abril del 2018 con el cauce desbordado por las intensas lluvias que impidieron realizar el recorrido, pero con los narcisos en flor.

La Crónica de la ruta puede verse en:

http://soriapasoapaso.es/?p=2552

Esta vez, los narcisos se han adelantado casi un mes, y el río tímido, se deja ver en unos tramos, y se esconde bajo a superficie en otros, fruto de un invierno seco y caluroso, por lo que se deja cruzar sin ningún problema.

Pronto nos vemos sorprendidos por la gran cantidad de narcisos, que fieles a su cita anual pueblan fincas y riberas, los cortados de los macizos montañosos calcáreos que han resistido la fuerte erosión de las aguas que han recorrido estos parajes en otros tiempos, dejan un paisaje mágico y propicio para que las distintas aves que viven en esta zona puedan encontrar un espacio adecuado y protegido.

Nos encontramos dentro de “Los Altos de Barahona” Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA)

Desde el punto de vista ornitológico, es probable que sean las parameras de mayor importancia de España. La zona alberga la mayor población de Alondra de Dupont de España, con 2.200 parejas, con importancia regional (supone el 60% de la población total castellano-leonesa), nacional (13% de la población total española) e internacional. La población reproductora de Sisón, con 70 parejas, tiene importancia internacional.

Extensas y uniformes parameras con predominio de matorral de caméfitos, sobre todo Genista scorpius y diferentes especies de tomillos. En algunas zonas el pastizal de herbáceas tiene carácter dominante. El arbolado queda prácticamente reducido a pequeños y aislados bosquetes de encinas. La agricultura no tiene relevancia destacada, dejando su lugar a la ganadería de ovino.

La estepa apenas si se ve interrumpida por los pocos marcados valles fluviales, cuyos sotos constituyen el único arbolado digno de reseñarse de toda la comarca. El poblamiento humano es escaso, disperso y en continuo retroceso. (Fuente: https://guiadesoria.es/naturaleza/parajes-naturales/968-altos-de-barahona.html consulta en linea 24/03/2019)

 

La variedad de vegetación con huertas abandonadas, la gran cantidad de sonidos de aves, los narcisos, la estupenda mañana y el sendero que ha sido despojado de maleza, hacen una estupenda mañana de senderismo.

Podríamos decir que:

Una sinfonía de colores y millones de sonidos que nutren el silencio, nos llevan por entre carrascas, fresnos, mimbreras, chopos, arces o quejigos, encontrándonos manantiales de agua cristalina, escurridizas regaltenas, buitres, águilas, alcotanes y cernícalos.. Nada es improvisado; la biodiversidad es el trabajo constante e incesante de la naturaleza y del ser humano. Todo es vulnerable, tus pasos alterarán la rutina de este espacio. Procura dejar todo tal como lo encuentres. (FUENTE: https://berlanga.blogia.com/2008/071001-ca-on-de-torrevicente.php  23/03/2019)

 

La erosión ha formado cuevas que en otro tiempo sirvieron a los habitantes y a los ganaderos de la zona.

No nos sorprende encontrar fósiles de animales marinos que en otro tiempo vivan aquí, y mucha agua que quizás en su retirada formaría estos cañones.

Así, entre paradas, fotos, cruces de río por grandes piedras y artesanales puentes, llegamos a Torrevicente donde buscamos una plaza para almorzar, que ya llevamos dos horas de camino.

El regreso a Lumias lo realizamos por el páramo que discurre en alto de la parte derecha del cauce, para lo que subimos por una roca con un gran agujerón que nos recuerda a la entrada de la cueva del Cañon del río Lobos, nos acercamos y disfrutamos de su vista.

Seguimos camino y llegamos a la cumbrera, donde visitamos una cruz que parece ser lugar de “bendición de campos” aquí el cañón se puede observar desde otro punto de vista.

Sorprende ver la cantidad de tainas que siembran los abrigos de la paramera, y que dan fe de la actividad económica de esta tierra en otros tiempos.

De Torrevicente. referido en el siglo XVIII se documenta:

En la Baja Edad Media Retortillo y Torrevicente formaban parte de la Comunidad de Villa y Tierra de Atienza, mientras que Lumías y Arenillas pertenecían a la de Berlanga. A Retortillo pertenece el hoy despoblado de Lérida, del que sólo queda en pie la ermita de San Miguel, y que fue del señorío, como la propia villa, de los condes de Lérida. De época medieval pueden ser, según Taracena, los Cantos Migueros, en Retortillo, dos piedras redondeadas quizá restos de un pequeño castillo o de una atalaya. Y otro topónimo, este de Torrevicente, nos habla de una posible fortaleza o resto de castro, “castilviejo”.

Siglos después, por el Catastro de la Ensenada (4), de mediados del siglo XVIII, sabemos que seguían los mismos señores cobrando las alcabalas (5). La población estaba constituida por 111 vecinos y medio, en ellos estaban incluidos, como medio vecino cada uno, 6 pobres de solemnidad, sacerdotes y viudas. Vivían en 113 casas, censo total de la villa, todas habitables.

La población estaba constituida por 111 vecinos y medio, en ellos estaban incluidos, como medio vecino cada uno, 6 pobres de solemnidad, sacerdotes y viudas. Vivían en 113 casas, censo total de la villa, todas habitables.El número de cabezas de ganado era importante: 3438 lanar churro, 16 cabrío, 246 vacuno, 127 mular, 62 caballar, 57 yeguar, 31 jumento, 108 cerdos, 138 labor, 108 cerriles. Las colmenas eran 81, es esta una pregunta del cuestionario general para calcular el esquilo (6). El molino harinero era propiedad del conde de Encinas, vecino de Madrid, y lo tenía arrendado. Había en prados de regadío frutales que daban camuesos, peras, manzanas, guindos y ciruelas. La dehesa del Quejigal, propiedad del Común, medía 400 fanegas. Tenían horno de poya y fragua, médico, cirujano y boticario, cuyos emolumentos se repartían entre los vecinos. La taberna, el mesón y la tienda funcionaban por adra entre los vecinos. Había un hospital para pobres con una renta anual de 9 fanegas de trigo, 9 de cebada y 33 reales en dinero por la venta de unas tierras y granero, y 177 reales y 2 maravedíes por réditos de diferentes censos. Este hospital seguía en pie cuando Madoz (7) recabó la información para su Diccionario, aunque la población había descendido de 110 a 40 vecinos..

El Común de la villa tenía el arbitrio de mil reales/año producidos por la venta de dos cotos, uno en 300 al conde de Lérida y otro en 700 a don Francisco Beladiez, de Atienza, para pasto de sus ganados. Cada año satisfacía el Común 390 reales por réditos de dos censos redimibles, uno de 800 ducados de principal, 264 reales de réditos, a favor del convento de la Concepción de Berlanga de Duero, y otro de 4.200 reales de principal, 126 de réditos, del conde de las Encinas.

(FUENTE: http://soria-goig.com/Rutas/pag_0461.htm, consulta en línea 23/03/2019)

Contando con una actividad parecida en Lumías, como puede observarse en las ruinas y construcciones del terreno, en el que sorprende una taina en uso con el tejado de paja , tal como se hacía en otros tiempos.

Intentamos imaginar la vida de los moradores de estas tierras en tiempos de plena actividad, tierra de frontera donde se documentan luchas y peleas entre Almanzor y su yerno Galib, por el año 975, saqueadas por unos y por otros. Y a mediados del siglo XVIII al servicio de los condes y señores a los que se pagaba arbitrio.

Tras visitar el pueblo de Lumías, río, puentes, calles e Iglesia volvemos a casa, con tiempo para poder disfrutar de una cerveza y compañía.

Buen camino y buena siesta!!!!!

José Antonio Martínez

Marzo 2019

Esta ruta esta grabada en el usuario “soriapasoapaso” en wikiloc:

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/lumias-torrevicente-lumias-por-el-canon-del-talegones-y-regreso-por-la-paramera-ibp-40-hkg-34417318

2 Comments so far:

  1. Gusta saber la gran actividad que tuvo esta comarca, que gracia lo de los pobres de solemnidad. Gracias Jose Antonio por escribir a pesar de todas tus ocupaciones.

  2. Gracias José Antonio, como te has documentado y nos has documentado, que datos más curiosos e interesantes.
    Se te da fenómenal.

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Posted by: soriapasoapaso on