Alcubilla de Avellaneda y sus Fuentes

Para el día de hoy parece que se han puesto de acuerdo nuestros compañeros de las letras, y se han tomado el fin de semana libre, esto hará que vean reducida su retribución mensual, así que sin más dilación vamos a comentar como mejor podamos y esperando llegar a un nivel digno, así que vamos a ello.

La mañana no pintaba nada bien para hacer senderismo, la hora marcada de salida para esta ruta es a las 7,30 horas, tenemos 95 km., por delante de carretera hasta Alcubilla de Avellaneda, localidad a la cual vamos por primera vez, se presenta un ambiente lluvioso, y los nubarrones no presagiaban nada bueno en la capital, pero las previsiones meteorológicas daban nubes y claros en la zona a donde íbamos a iniciar nuestro caminar, y como la historia siempre la han escrito los valientes, un grupo menos numeroso que en las últimas salidas, nos disponemos a hacer nuestro deber sabatino y hacia allá nos dirigimos.

Al noroeste de la provincia de Soria y en tierras de la Ribera del Duero esta pequeña población de 115 habitantes según nos comenta su alcalde Gustavo (que se incorpora al grupo al finalizar la ruta) forma parte de algunos de los caminos históricos más señalados en la meseta del Duero, el nombre de Alcubilla es un diminutivo de Alcoba, palabra de origen árabe que tiene varios significados, el de torre o el de aljibe o lugar donde guardar las aguas

Por aquí transita una calzada, la denominada Vía XXVII, que en la Hispania romana comunicaba Uxama con Clunia. Otro itinerario relevante es el Camino de Santiago de Levante, siguiendo una de las rutas comerciales de la lana entre los siglos XV y XVII; esta misma ruta es la que recorre el Camino del Cid.

El entorno natural de esta localidad está jalonado de viñedos alineados de la Denominación de Origen Ribera del Duero, campos de cereal y bosques de encinas; la vegetación de ribera ocupa los flancos de los ríos Pilde y Cañicera.

Los habitantes de Alcubilla de Avellaneda construyeron tradicionalmente sus casas con los materiales que les proporcionaba el terreno aledaño; piedra, tierra y madera conformaron un caserío de mampostería y entramado de madera.

Pero aquí también levantó un palacio en 1575 un tal López de Avellaneda y Delgadillo denominado por ello Palacio de los Avellaneda. Es de traza renacentista, sobria fachada, patio en forma de U con doble galería y cerca ornada con pináculos y bolas. Hoy de propiedad municipal alberga un alojamiento rural muy singular.

 

Dos edificios religiosos marcan la vida cultual de la localidad: la iglesia de Santa María Magdalena y la ermita del Cristo del Campillo. La primera neoclásica con decoración de yeserías en bóvedas y cúpula, y un bello retablo de la misma época dorado y policromado.  Algunas estelas medievales nos hablan de una posible filiación anterior del templo. La ermita es sencilla en su traza y cubierta con una típica y tradicional artesa de madera.

 

El conjunto de sus valores patrimoniales y naturales, hicieron que Alcubilla de Avellaneda fuera merecedora en 2014 del Premio provincial de turismo que otorga la Diputación provincial de Soria.

 

Alcubilla nos recibe como tantos otros pueblos que visitamos, vacío de personas, solo el cantar de un gallo nos hace un recibimiento alegre, que algunos ya teníamos olvidado, ha dejado de llover y tenemos la esperanza a tenor de lo que vemos que los chubasqueros habrá que guardarlos en la mochila, lo que nos va a acompañar durante toda la ruta es el barro, la lluvia caída y tan necesitada, durante la noche hace que en algunos momentos, llevemos algún kilo de más apegado a la suela de nuestras botas y que nos acompañará durante toda la jornada.

 

La ruta preparada para hoy es la de las 18 fuentes seleccionadas para el caminante de las más de 50 que hay catalogadas en el término,  aparcados nuestros vehículos junto al Ayuntamiento, nos dirigimos a la primera de nuestras fuentes y ya de paso saludar al vecino cantarín que tan alegre nos ha recibido, la primera y segunda fuente están dentro del casco urbano, siendo la de arriba y la de abajo los nombres designados a cada una de ellas, caminamos por la carreta dirección San Esteban de Gormaz y a la salida ya nos están esperando otras dos fuentes, una de ellas en una poza y a continuación la del lavadero, que como su nombre indica los habitantes de la localidad aquí hacían la colada.

Continuamos por orilla de zona de cultivo, una vez encontramos sembrados y otras el campo labrado preparado para próxima siembra, y tanto en una como en la otra es donde nuestro compañero, el barro, inseparable en el día de hoy se unirá a nuestras botas y ya no nos dejará en toda la mañana.

Y así va discurriendo nuestro caminar mañanero, buscando una tras otra hasta completar las 18 fuentes marcadas, y es curioso que con el invierno y primavera que llevamos tan escasos de agua, en todas ellas corre el agua en mayor o menor medida.

 

Ya finalizando la ruta, como he mencionado anteriormente, se incorpora al grupo Gustavo el Alcalde de la localidad, nos ha ido siguiendo el rastro y con el coche ha salido a nuestro encuentro, nos comenta que en el pueblo había unas 100 fuentes o manantiales, vamos que aquí haces un hoyo y tienes agua, mejor no pregonarlo, porque al paso que llevamos de escasez de lluvias, pues eso.

Llegamos al pueblo, y nuestro anfitrión no está esperando y amablemente nos  abre el Palacio de Avellaneda, nos va explicando lo que es el edificio, solo accedemos a  la planta baja, actualmente el edificio está cerrado al público, y está destinado a la hostelería, y hospedaje, (que por desgracias de la vida, la persona que lo regentaba fallecía en el mes de febrero), un patio impresionante con  piscina, lugar idóneo para los días de calor pasar un rato agradable, luego hemos pasado a  la zona de restaurante y cocina,  hemos podido comprobar que los servicios están puestos en las distintas  mesas esperando a los comensales que vengan a utilizarlos, el Ayuntamiento está intentando relanzar este negocio a través de alguna persona del gremio que vuelva a ponerlo en funcionamiento, esperemos que la espera sea la más breve posible y puedan abrir para el beneficio de la localidad

A continuación, visitamos un lagar, donde los vecinos han recopilado útiles y herramientas usadas en las actividades económicas que ocuparon a sus habitantes en especial la que tiene que ver con el manejo de la uva, lagar de titularidad municipal, donde tiempos atrás elaboraban tan rico caldo que esta ribera del Duero produce, hoy está destinado a Museo Enológico, aquí nuestro anfitrión nos ha informado como se hacía el trasiego y la elaboración del vino, desde la llegada de la uva, hasta su destino final, el consumidor.

 

Y como no podía ser de otra forma, hemos terminado la jornada en el teleclub del pueblo, el local a la hora del medio día estaba la mar de concurrido, aquí, nuestro anfitrión se ha metido detrás de la barra a ayudar a la persona que lleva el establecimiento, a echar una mano en ponernos el aperitivo al grupo, lo que es un alcalde de pueblo, lo mismo vale para un cosido que para un bordado, donde como cada jornada comentamos los avatares de la ruta que acabamos de realizar.

Aquí se acaba este relato, hasta la próxima semana que esta vez iremos fuera de la provincia, visitaremos Molina de Aragón, pero esto ya lo dejo para los compis de la pluma que nos deleitaran con su buen hacer y sapiencia.


Soria, 22 abril de 2023

         Angel

 

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