{"id":6534,"date":"2020-11-25T00:15:52","date_gmt":"2020-11-24T23:15:52","guid":{"rendered":"http:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=6534"},"modified":"2020-11-25T00:16:17","modified_gmt":"2020-11-24T23:16:17","slug":"espejo-de-tera-ruta-del-dia-21-11-20","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=6534","title":{"rendered":"ESPEJO DE TERA. RUTA DEL DIA 21-11-20"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>0\u00ba marca la temperatura en el term\u00f3metro interior de unos cuantos coches que circulan por la N-111 y que se desv\u00edan por la SO-P-6012 para llegar a una peque\u00f1a pedan\u00eda de Almarza, que hace a\u00f1os estuvo deshabitada, pero que con el impulso de unos cuantos pioneros ha renacido y alberga un famoso festival de jazz en el verano. Hablamos de &nbsp;Espejo de Tera, pero no entramos en la localidad, nos quedamos junto a su puente romano sobre el R\u00edo que le da su apellido. Desde aqu\u00ed comenzamos ruta:<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6535\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/IMG_20201121_083532-2.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"462\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/IMG_20201121_083532-2.jpg 1000w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/IMG_20201121_083532-2-300x139.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/IMG_20201121_083532-2-768x355.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/p>\n<p>Una ligera capa de escarcha hace blanquear a los arbustos y alg\u00fan charco del camino est\u00e1 ya cubierto con una fina capa de hielo; caminamos por umbr\u00eda entre alg\u00fan campo de cultivo y una monta\u00f1a dorada por el sol. En el camino tan pronto vemos desali\u00f1adas casas salteadas por el campo que parecen habitadas como grandes fincas con sistema de seguridad y se\u00f1oriales accesos a chalets.<\/p>\n<p>Atravesamos un peque\u00f1o arroyo y ascendemos por una monta\u00f1a por lo que empezamos a sentir el sol en nuestras caras con gusto. El territorio que pisamos es marr\u00f3n, gris\u00e1ceo, escu\u00e1lido y triste, la naturaleza se va replegando para recibir la cruda estaci\u00f3n que se aproxima. Los caducifolios ya se han desprendido de su fronda que ahora cubre el suelo y caminamos rodeados por robles de todos los tama\u00f1os y formas, desde los que parecen arbustos, hasta los gigantes que extienden sus ramas m\u00e1s bajas para acoger una antigua casita de madera.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6536\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/1-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"462\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/1-1.jpg 1000w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/1-1-300x139.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/1-1-768x355.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/p>\n<p>Se produce una primera escapada del pelot\u00f3n por seguir al fot\u00f3grafo, bajamos junto al cauce del r\u00edo para conseguir una fabulosa instant\u00e1nea del manso Raz\u00f3n que refleja el chasis de los \u00e1rboles de ribera, seguimos un camino junto al agua y enseguida ascendemos otro cerrillo hasta llegar al sendero superior donde nos espera el resto del grupo. La ma\u00f1ana va avanzando y la temperatura tambi\u00e9n, el ambiente se va caldeando y ahora, bajo la luz del sol nos fijamos en los \u00fanicos y solitarios puntos de color colgados entre los grises y d\u00e9biles arbustos, escarambrujos y otras peque\u00f1as bayas rojas son los \u00fanicos supervivientes al filo del invierno, pero sin duda las plantas que m\u00e1s nos atraen son las peonias solitarias y terminales &nbsp;&nbsp;que quedan a orilla del r\u00edo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6537\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"462\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-1.jpg 1000w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-1-300x139.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/2-1-768x355.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/p>\n<p>Poco m\u00e1s andamos hasta dejar el arbolado a nuestra espalda y aparecer en un maravilloso valle rodeado de sierras y como el d\u00eda es n\u00edtido en una de las esquinas vislumbramos un pueblo que va a ser nuestro siguiente objetivo: Rebollar. Caminamos campo a trav\u00e9s, Cebollera nos vigila, el pasto est\u00e1 recogido y enrollado para que no falte el alimento a los animales este invierno; entramos en el pueblo viendo a lo lejos la ermita de la Soledad y m\u00e1s cerca el dep\u00f3sito de agua. Rebollar debe su nombre a la palabra \u201cRebollo\u201d que es una denominaci\u00f3n del roble, es decir, Rebollar es un terreno poblado por rebollos (Quercus Pyrenaica).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6539\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-4.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"370\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-4.jpg 800w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-4-300x139.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/3-4-768x355.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p>Sus gentes ya est\u00e1n en marcha, deseamos los buenos d\u00edas aqu\u00ed y all\u00e1 y al llegar a su plaza con una magn\u00edfica fuente romana se decide que es el lugar perfecto para tomar los bocadillos porque, aunque es un poco temprano, las instalaciones son perfectas para nuestro confort, bancos y poyos repartidos alrededor de la amplia plaza nos permiten sentarnos a gran distancia unos de otros, parece como si hubi\u00e9ramos discutido entre nosotros.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6540\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4-1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"369\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4-1.jpg 800w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4-1-300x138.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/4-1-768x354.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p>No abandonamos ning\u00fan pueblo sin recorrerlo y aqu\u00ed en Rebollar comenzamos por la Iglesia Parroquial de San Andr\u00e9s Ap\u00f3stol, construida en sillarejo con contrafuerte de sillar en la parte de la cabecera. La torre\/campanario est\u00e1 situada a los pies del templo y est\u00e1 formada por tres cuerpos bien diferenciados y en el \u00faltimo se sit\u00faa el campanario en el que se abren dos arcos de medio punto peraltados albergando a dos campanas del siglo XVIII. Este templo en su lado sur pose\u00eda un gran p\u00f3rtico que fue desmantelado para construir la vivienda que hoy vemos y que tanto nos asombra. Rodeamos el templo pasando por su \u00e1bside y observamos su portada empotrada en la casa, echamos la imaginaci\u00f3n a volar y pensamos que esta casa podr\u00eda haber sido escuela, biblioteca o casa del cura siendo la tercera opci\u00f3n la correcta.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6541\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/5-2.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"368\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/5-2.jpg 800w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/5-2-300x138.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/5-2-768x353.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p>Admiramos la arquitectura en piedra y encontramos peculiares tejados en los que adem\u00e1s de tejas hay lajas de piedra en sus orillas o sus v\u00e9rtices, en ellos vemos unas singulares chimeneas tambi\u00e9n, de piedra con su base ancha y estrech\u00e1ndose hacia arriba. Casas robustas con amplios aleros para que no penetre le fr\u00edo en el invierno, ni el calor en verano; alguna fachada est\u00e1 encalada y otras conservan escudos en las portadas. El color y la alegr\u00eda en los aleda\u00f1os de las puertas los ponen las cal\u00e9ndulas anaranjadas y amarillas, los objetivos de las c\u00e1maras no descansan y el zoom sube y baja, no se escapa ni la abeja que est\u00e1 pl\u00e1cidamente recolectando en una flor.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6542\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/6-7.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"368\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/6-7.jpg 800w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/6-7-300x138.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/6-7-768x353.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p>Las cal\u00e9ndulas son las culpables de la segunda escapada del grupo, nos quedamos cogiendo semillas y cuando se reanuda el camino, de forma intuitiva seguimos la carretera hasta que nos damos cuenta que los compa\u00f1eros no van delante, volvemos sobre nuestros pasos y tras preguntar a un lugare\u00f1o damos con el sendero que conduce a \u201cLa Fuente de abajo\u201d. Esta fuente es tambi\u00e9n romana y est\u00e1 junto a un peque\u00f1o lavadero usado anta\u00f1o en invierno porque en el buen tiempo las mujeres de Rebollar prefer\u00edan lavar su ropa en el r\u00edo.<\/p>\n<p>Caminamos un buen trecho entre huertos en los que han crecido todo tipo de verduras, algunos de ellos ya semivac\u00edos porque ya se ha recogido la cosecha, grandes cardos tapados aguardan la llegada de la Navidad.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6543\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/7-2.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"369\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/7-2.jpg 800w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/7-2-300x138.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/7-2-768x354.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p>Ya de nuevo junto al grupo salimos a un ampl\u00edsimo campo verde vamos en busca del Raz\u00f3n que es uno de los r\u00edos que da vida y fuerza a todo este valle, caminamos junto a \u00e9l contracorriente un buen rato, el suelo es irregular y blando, con la hojarasca no sabemos d\u00f3nde pisamos por lo que tropezamos en varias ocasiones. El r\u00edo discurre sosegado y silencioso solo escuchamos el sonido del agua un momento en el que transcurre entre pedregales y se encabrita un poco. Disminuye el roble y aparecen los \u00e1rboles que crecen junto a las corrientes de agua como chopos, abedules y fresnos, pero la apariencia es la misma, hoy igual nos da ver unos u otros, todos est\u00e1n ya en el chasis, solo resalta el mu\u00e9rdago colgando de las ramas desnudas. Llegamos a un puente donde encontramos Zargateras que son otros \u00e1rboles a los que les gusta el agua cerquita.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6544\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/8-2.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/8-2.jpg 1000w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/8-2-300x138.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/8-2-768x354.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/p>\n<p>Descansamos un poco mientras charlamos y nos reagrupamos y ascendemos por un sendero que nos conduce a un verde pinar en el top de una peque\u00f1a monta\u00f1a. Los pinos laricios son los primeros que encontramos y entre ellos uno de los regalos m\u00e1s preciados del oto\u00f1o que nos dan los bosques que son las setas y am\u00edzqueles . Mientras bajamos del monte los laricios dan paso a los albares y enseguida nos enganchamos de nuevo al cauce del raz\u00f3n para bajar siguiendo su corriente pegaditos a \u00e9l. La cuenca del r\u00edo va guarecida por la monta\u00f1a y caminamos en pendiente sorteando muchos obst\u00e1culos ya que el bosque por aqu\u00ed parece que se est\u00e1 despedazando, con troncos ca\u00eddos, restos de \u00e1rboles atravesados sobre el r\u00edo y maderos derrumbados en la pendiente.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6545\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/9-2.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"369\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/9-2.jpg 800w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/9-2-300x138.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/9-2-768x354.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p>Pasamos por zonas en las que el musgo forma un manto muy grueso en el que se hunden nuestros pies y paramos de vez en cuando para observar la corriente hacia arriba descubriendo \u00e1rboles que maltratados probablemente por la fuerza de las aguas han adoptado formas grotescas al romperse sus ramas y tronco, uno de ellos parece que se sujeta con dos grandes brazos sumergidos en el agua. Una vez en la falda de la ladera el bosque vuelve a cambiar su apariencia, el rebollo aparece de nuevo y ahora quiz\u00e1 con m\u00e1s fuerza, muchos ejemplares j\u00f3venes api\u00f1ados forman una gran espesura y al estar sin hojas los l\u00edquenes que colonizan las ramas y troncos quedan expuestos totalmente al sol.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6546\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/10.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"369\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/10.jpg 800w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/10-300x138.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/10-768x354.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p>Grandes rocas aparecen en nuestro camino, atravesamos por pasos estrechos que hay entre ellas y el cauce del Raz\u00f3n se ensancha, pero\u201d al llegar a Espejo y sin raz\u00f3n, pierde el Raz\u00f3n su raz\u00f3n\u201d tributando sus aguas al Tera que baja desde el Puerto de Piqueras.<\/p>\n<p>Finaliza nuestra caminata en una pradera verde muy agradable con una vieja piragua y un viejo secador de peluquer\u00eda con sill\u00f3n tambi\u00e9n, que nos deja pasmados.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6547\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/11.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"462\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/11.jpg 1000w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/11-300x139.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/11-768x355.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/p>\n<p>Antes de partir entramos en Espejo de Tera por \u201cla era\u201d que es el lugar donde se celebra el festival estival de m\u00fasica. Las casas son de piedra conservando quiz\u00e1 la arquitectura aut\u00f3ctona y en muchas de ellos vemos hermosos ventanales para que el sol penetre hasta las entra\u00f1as de la vivienda. Desde la era llama poderosamente la atenci\u00f3n su Iglesia en la parte alta del pueblo, la observamos y la fotografiamos porque&nbsp;&nbsp; tiene su \u201cespada\u00f1a exenta \u201cdel resto del cuerpo, es de estilo rom\u00e1nico rural (S.XI) y est\u00e1 dedicada a San Bonifacio. Todo el conjunto est\u00e1 amparado por el cerro de \u201cLa Calvilla\u201d que es el extremo oriental de la Sierra de Carca\u00f1a.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6548\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/12.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/12.jpg 800w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/12-300x169.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/12-768x432.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p>Atravesamos el puente romano empedrado, contentos y con nuestros cuerpos en forma por haber pasado una ma\u00f1ana estupenda todos juntos caminando entre r\u00edos, valles, bosques y pueblos; relajados porque nuestras mentes se han refrescado; prestos para enfrentar el trabajo y la rutina de la \u00faltima semana de Noviembre y&nbsp;&nbsp; reforzado nuestro cosmos interior para resistir al Black Friday .(Ventajas de ser pasopaseros).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Emi<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; 0\u00ba marca la temperatura en el term\u00f3metro interior de unos cuantos coches que circulan por la N-111 y que se desv\u00edan por la SO-P-6012 para llegar a una peque\u00f1a pedan\u00eda de Almarza, que hace a\u00f1os estuvo deshabitada, pero que con el impulso de unos cuantos pioneros ha renacido y <\/p>\n<p><a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=6534\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6549,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-6534","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-rutas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6534","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6534"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6534\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6551,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6534\/revisions\/6551"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6549"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6534"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6534"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6534"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}