{"id":4729,"date":"2019-06-10T23:05:23","date_gmt":"2019-06-10T21:05:23","guid":{"rendered":"http:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=4729"},"modified":"2019-06-10T23:05:46","modified_gmt":"2019-06-10T21:05:46","slug":"urbion-y-ahora-zurraquin-amigos-para-siempre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=4729","title":{"rendered":"URBION Y AHORA ZURRAQUIN: AMIGOS PARA SIEMPRE"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Soria, 8 Junio 2019<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El roce hace el cari\u00f1o. Y el cari\u00f1o lleva al apego. Y si esta sentencia popular est\u00e1 avalada por los hechos que mueven las relaciones entre personas, no es menos cierto nuestro cari\u00f1o y apego en la &nbsp;relaci\u00f3n que mantenemos con la naturaleza por permitirnos conocer cada s\u00e1bado un espacio con encanto, el paisaje de unas sierras que parecen la obra pict\u00f3rica sacada de la mejor pinacoteca; salientes riscos, &nbsp;pronunciadas quebradas o&nbsp; incipientes arroyos, patrimonio\/testimonio milenario de la belleza espont\u00e1nea de estas tierras; el&nbsp; embrujo de una monta\u00f1a, orgullosa y erguida, a veces austera, otras pr\u00f3diga en variedades arb\u00f3reas o faun\u00edsticas,&nbsp; que nos invita a hermanarnos con ella en lo m\u00e1s alto de su cima, aspiraci\u00f3n inveterada del ser humano por conquistar las alturas donde moran las deidades que vigilan los destinos de sus cercanos pobladores.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-4730\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/IMG_20190608_080558-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/IMG_20190608_080558-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/IMG_20190608_080558-300x225.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/IMG_20190608_080558-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Las palabras precedentes sirven de motivo y, a la vez de justificaci\u00f3n para la presentaci\u00f3n de nuestra ruta de hoy. Y si hablamos de roce y cari\u00f1o, es de rigor aludir a la preferencia que nuestros sherpas tienen a la hora de programar rutas de&nbsp; monta\u00f1a por la sierra del Urbi\u00f3n, (\u201cy las que nos quedan por hacer\u201d, en palabras de nuestro presidente), conocedores del encanto&nbsp; y la ilusi\u00f3n que despiertan en la nutrida concurrencia de los agradecidos caminantes de nuestro club. Si en paseos anteriores hemos admirado&nbsp; las inmediaciones del Urbi\u00f3n por su cara sur, principalmente, &nbsp;estos dos \u00faltimos meses hemos podido explorarlo por distintas latitudes para descubrir otros espacios emblem\u00e1ticos, otros tesoros naturales que alberga la extensa comarca monta\u00f1osa: hace pocas semanas fueron los cicl\u00f3peas rocas que esconde Ambascuerdas y las caprichosas e imaginativas figuras que el viento, el agua y otros elementos atmosf\u00e9ricos han esculpido sobre las mismas; m\u00e1s tarde conocimos, por su cara norte, los herbosos valles y serpenteantes riachuelos que pincelan el paisaje&nbsp; de las Viniegras, descendiendo desde el alto de las Tres Cruces por la vertiente riojana &nbsp;hasta los pueblos del mismo nombre; la semana pasada fue la subida&nbsp; al mont\u00edculo, por su costado m\u00e1s noroccidental, &nbsp;donde se hermanan los tres dominios geogr\u00e1ficos que comparten esta serran\u00eda y que lleva el acertado nombre de \u201cPico de las tres provincias\u201d, con vistas al impresionante valle que se abre al norte&nbsp; y la excelsa laguna del Urbi\u00f3n &nbsp;donde nace el r\u00edo del mismo nombre, con&nbsp; ascenso posterior a la cumbre del Urbi\u00f3n, previo paso por la antesala del no menos hermoso y rocoso enclave de Piedras Blancas, para seguidamente &nbsp;rendir tributo de &nbsp;admiraci\u00f3n a &nbsp;la joya de la corona que&nbsp; esconde &nbsp;la falda de nuestra venerada cima: el nacimiento del r\u00edo Duero, y cuya importancia geogr\u00e1fica, ambiental, regional, social, econ\u00f3mica, etc., ha descrito con detalle nuestra compa\u00f1era Ana M\u00ba Abajo en la \u00faltima cr\u00f3nica. Y en la ruta de hoy&nbsp; hemos descubierto&nbsp; (aunque ya &nbsp;conoc\u00edamos su nombre) el hermano&nbsp; mayor del Urbi\u00f3n: el pico Zurraquin. Y como no pod\u00eda ser de otra manera, aproxim\u00e1ndonos a \u00e9l hemos establecido una relaci\u00f3n de cercan\u00eda&nbsp; y con&nbsp; la cercan\u00eda hemos aprendido no solo a admirar su expresiva presencia, la belleza de sus erizadas rocas, el desafiante equilibrio de sus moles p\u00e9treas, sino a quererlo un poco m\u00e1s por tenerlo a nuestro alcance. El roce hace el cari\u00f1o. Ahora ya son dos colosos de la monta\u00f1a nuestros amigos en las alturas. Dos amigos para siempre.<\/p>\n<p>Pero empecemos desde el principio. Al fin y al cabo esta es una cr\u00f3nica sobre el devenir &nbsp;senderista de cada s\u00e1bado. Y si me he permitido esta licencia, a medio camino entre el esbozo narrativo y la pasi\u00f3n de este caminante por la monta\u00f1a, es porque creo expresar no solo un estado de \u00e1nimo personal, sino un sentimiento grupal cada vez que descubrimos el encanto de estos parajes monta\u00f1osos que, en su variedad de manifestaciones ambientales,&nbsp; fascinan nuestra mirada y cautivan nuestra atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>8 de Junio, 7,00 h. Las previsiones meteorol\u00f3gicas no pueden ser m\u00e1s favorables para nuestra actividad: se anuncia una ma\u00f1ana soleada &nbsp;con temperaturas agradables, no obstante el fresco matinal que se\u00f1ala el term\u00f3metro a esta primera hora del d\u00eda. De nuevo rebasamos con creces la veintena de animados caminantes, incluido alg\u00fan joven invitado.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-4731\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05681-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05681-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05681-300x225.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05681-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Con la puntualidad acostumbrada, ponemos rumbo hacia las estribaciones de la Laguna Negra, donde comenzaremos&nbsp; &nbsp;nuestro itinerario. Tenemos suerte y a la hora de llegada al lugar (8,00 h.) est\u00e1 abierta la barrera que regula el tr\u00e1fico de acceso a la Laguna, lo que nos facilita la subida en coche hasta el mismo punto de origen.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-4732\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05688-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05688-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05688-300x225.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05688-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Tr\u00e1nsito obligado por la pasarela que circunda el per\u00edmetro de &nbsp;esta masa de agua, te\u00f1ida de color verde por las algas que oculta en su interior, y alguna foto de rigor a esta conocida, visitada, exaltada, misteriosa y siempre admirada Laguna Negra.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-4733\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05695-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05695-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05695-300x225.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05695-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Y la primera prueba de fuego la tenemos apenas&nbsp; echamos &nbsp;a andar: nos espera la subida por el conocido paso del Portillo, tramo comprendido en el GR 86, con su vertiginosa pendiente y el irregular suelo sobre el que asentar la bota, para ganar pronto la altura que nos permite caminar por terreno menos exigente en esfuerzo cardiopulmonar. No llegamos a coronar el citado paso y 100 m. antes, aproximadamente, de alcanzar su zona m\u00e1s llana, nos desviamos a la izquierda por otra no menos exigente senda, la conocida como \u201csenda mala\u201d, que, si bien no es un trayecto en escalada, &nbsp;nos obliga a agudizar la vista (\u201cmirar m\u00e1s al suelo y&nbsp; darle menos a la lengua\u201d, &#8211; advierte en tono magistral nuestro&nbsp; sherpa, sabedor de las precauciones a adoptar por este tipo de camino-).<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-4734\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05703-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05703-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05703-300x225.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05703-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Y es que el trazado de la senda hace honor a su nombre: se trata de una estrecha vereda, a menudo cubierta&nbsp; de obst\u00e1culos en forma de piedras, ra\u00edces de pinos, estrechamientos sobre curvaturas del suelo, etc. que, para dar m\u00e1s emoci\u00f3n a su recorrido, discurre sobre el borde de un vertiginoso cortado sin m\u00e1s protecci\u00f3n que la exigente prudencia del caminante para evitar males mayores. No ser\u00eda el primer incidente\/accidente registrado en este camino por otros andarines. Y hasta los viejos del lugar aseguran que m\u00e1s de un animal se ha despe\u00f1ado por estos riscos.<\/p>\n<p>A poco de empezar el recorrido &nbsp;y antes de encontrarnos con la aviesa traves\u00eda de la senda descrita, nos topamos con una peque\u00f1a laguna (lagunita, m\u00e1s bien), cuyo nombre desconocemos. Alguien pregunta c\u00f3mo se llama esta reci\u00e9n aparecida competidora menor de la Laguna Negra, a lo que Juli\u00e1n,<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-4735\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/IMG_20190608_085356-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/IMG_20190608_085356-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/IMG_20190608_085356-300x225.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/IMG_20190608_085356-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>con su habitual humor y contrastada iron\u00eda, responde con un t\u00e9rmino que, por decoro al lenguaje, omito reproducir, pero que, sin embargo, siembra la duda entre algunas compa\u00f1eras interesadas en saber su identidad.<\/p>\n<p>Continuamos por la senda mala con las mismas precauciones que nos ha aconsejado el sherpa: no perder de vista el suelo, no hacer m\u00e1s uso del debido de las conversaciones habituales que supongan alguna distracci\u00f3n para nuestros pasos y admirar pausadamente, es decir, con las pausas que hagan falta (no tenemos prisa) el espect\u00e1culo de pinos, hayas, fresnos, etc. que &nbsp;alcanza &nbsp;nuestra vista hacia la ladera y el valle que se hunde a la izquierda sobre la cuerda que caminamos, inundando la masa boscosa el &nbsp;extenso paisaje de este privilegiado entorno de los pinares sorianos.<\/p>\n<p>Nos hemos adentrado ya en el t\u00e9rmino&nbsp; municipal de Covaleda y tras superar las peores condiciones de la citada senda, nos encontramos con&nbsp; vetustos y voluminosos ejemplares de pino albar, que nos recuerda otro paseo que hicimos no hace mucho tiempo por otra ruta no muy lejana a esta conocida como \u201cLos abuelos del bosque\u201d \u00bfAbuelos? Si les otorgamos el estatus geneal\u00f3gico de bisabuelos o tatarabuelos, tal vez ser\u00eda m\u00e1s acertado. Se trata de aut\u00e9nticos supervivientes centenarios que han nacido, crecido y desarrollado en condiciones clim\u00e1ticas y ambientales adversas,&nbsp; que no solo han aguantado&nbsp; el paso del tiempo, sino que han desarrollado una morfolog\u00eda parecida a caprichosas creaciones imaginativas semejantes a animales, figuras geom\u00e9tricas o criaturas fantasmales &nbsp;por la forma, volumen, orientaci\u00f3n y dimensiones de sus troncos y la direcci\u00f3n de su ramaje. Otra muestra m\u00e1s de las sorpresas que alberga la tierra del Urbi\u00f3n.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-4736\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05711-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05711-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05711-300x225.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05711-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Y caminando junto a estos testigos de excepci\u00f3n del pinar, hemos llegado a otro punto de obligado tr\u00e1nsito en nuestra ruta, conocido como el \u201cChozo del t\u00edo&nbsp; Periquillo\u201d (aunque en la tablilla informativa colocada en el citado lugar han suprimido la invocaci\u00f3n al&nbsp; \u201ct\u00edo\u201d, pero los nativos del lugar siempre lo hemos conocido con su apelativo familiar). Se trata de una peque\u00f1a y rudimentaria construcci\u00f3n que hac\u00edan los pastores, como refugio para su trabajo en el monte pastoreando el ganado (normalmente reba\u00f1os de cabras hasta su progresiva desaparici\u00f3n de la zona por&nbsp; razones principalmente econ\u00f3micas, aunque tambi\u00e9n han pastado vacas por esta zona), de apenas 6 m2 en su interior, que se conserva en buenas condiciones para su uso ante un imprevisto climatol\u00f3gico o, simplemente, como punto de referencia en el recorrido por estos caminos. No muy lejos de este, tambi\u00e9n en el t\u00e9rmino municipal de Covaleda&nbsp; y en direcci\u00f3n suroeste, se encuentra el \u201cChozo el Farrista\u201d, de las mismas caracter\u00edsticas y similares funciones que el anterior, cercano al conocid\u00edsimo refugio del Muchach\u00f3n. Igualmente se encuentra en apto para uso y alivio de caminantes en situaciones especiales, m\u00e1xime despu\u00e9s que los nietos del titular que da nombre al chozo lo hayan adecentado recientemente.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-4737\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05712-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05712-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05712-300x225.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05712-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Dejamos el chozo y cambiamos el rumbo en direcci\u00f3n noreste hasta llegar a nuestro siguiente objetivo, donde haremos la parada de rigor para recuperar energ\u00edas: el Mirador de la Laguna Negra. Magn\u00edfico balc\u00f3n desde el que se nos ofrece una soberbia estampa del terreno monta\u00f1oso, con sus valles, sus pliegues&nbsp; y elevaciones a uno y otro lado, sus caminos y contrastes entre las alturas y los llanos, altern\u00e1ndose en sabia armon\u00eda y magn\u00edfico equilibrio piedras, valles, masas de agua. Frente a nosotros, el brillo verdoso de las aguas de la Laguna Negra y&nbsp; el filo de sus farallones, milenarios escoltas y guardianes de la pureza del lugar. En la misma direcci\u00f3n, y elev\u00e1ndose sobre firmes estratos roque\u00f1os, el desafiante y siempre seductor Pico Zurraquin. Desde nuestra privilegiada posici\u00f3n, podemos observar la hilera de senderistas que han superado el paso del Portillo y se encaminan hacia la cima monta\u00f1osa, siguiendo el GR-86. A nuestra izquierda, la prolongada elevaci\u00f3n de Moj\u00f3n Alto, que culmina en&nbsp; la muela del Urbi\u00f3n. Y en medio de tanta contemplaci\u00f3n (que no solo de im\u00e1genes vive el senderista) y sobre la plataforma acondicionada para ser espacio de observaci\u00f3n y pausa en el camino, llega el momento de tomar asiento sobre la piedra m\u00e1s c\u00f3moda, &nbsp;abrir las mochilas y dar cuenta de las viandas hasta entonces celosamente guardadas para la ocasi\u00f3n. Como de costumbre, no faltan la tortilla, la bota, las ricas barras energ\u00e9ticas en forma de sofisticados bocaditos&nbsp; de chocolate, frutos secos y el humeante caf\u00e9 que completa nuestra bien merecida reposici\u00f3n gastron\u00f3mica. Es el momento de comentar lo m\u00e1s destacado de la jornada y poner de relieve los sentimientos, emociones y actitudes que, individual y colectivamente, se manifiestan en la vida del&nbsp; grupo: &nbsp;la risa espont\u00e1nea y contagiosa de Gema; la amable y c\u00e1lida locuacidad de Almudena; el rigor de la orientaci\u00f3n que nuestro sherpa trasmite a trav\u00e9s de la mano que mece la cuna donde reposa la actividad del wikiloc que gu\u00eda nuestros pasos; la siempre acertada informaci\u00f3n sobre el lugar, nombres, identificaci\u00f3n de los entornos, etc. que proporciona Jos\u00e9 Antonio a cualquier duda planteada; la no menos puntual y eficiente asistencia prestada por nuestro bien equipado y mejor preparado equipo de profesionales de la salud, Enedina, Emi, Pilar, M\u00aa Jes\u00fas\u2026 ante cualquier incidencia o accidente, por m\u00ednimo que sea, (\u00a1qu\u00e9 suerte tenemos de caminar con esta seguridad sanitaria!); la emocionada y aut\u00e9ntica asertividad que muestra Esther en lo que va viendo y conociendo por el camino; la&nbsp;&nbsp; resistencia callada de M\u00aa Jes\u00fas ante las sorpresas que le pueda dar su maltrecha cadera; la aparici\u00f3n siempre imprevisible de Ricardo en los lugares m\u00e1s inesperados del recorrido; la constancia y el tes\u00f3n de Elisabel en los tramos m\u00e1s exigentes; la oportuna y siempre bien recibida tanda de ejercicios de calentamiento, previos o durante, que dirige Reme para mantener en \u00f3ptimas condiciones nuestros m\u00fasculos; la discreta y amable conversaci\u00f3n que se puede mantener durante el trayecto con &nbsp;Jos\u00e9 y Jos\u00e9 Luis; apuntado queda el tono siempre optimista y bienhumorado que muestra Juli\u00e1n en cualquier momento del trayecto\u2026. En fin, solo es una semblanza de lo que cada uno transmite, y que se transforma en la vida&nbsp; pujante y entusiasta&nbsp; que cohesiona a un grupo en torno a unos objetivos compartidos: descubrir el encanto de los ambientes naturales, respetar sus espacios y amar la patria com\u00fan de cualquier ciudadano. Si a esto a\u00f1adimos que, gracias a los oficios y contactos de alto nivel&nbsp; que mantiene nuestro eficiente sherpa-tesorero, &nbsp;nos encontramos con la grata sorpresa de que nos han hecho un hueco en el \u00faltimo n\u00famero de &nbsp;la revista Vogue, ahora s\u00ed &nbsp;podremos decir con propiedad &nbsp;que ya tenemos &nbsp;el reconocimiento internacional a nuestra actividad\u2026.Todo un logro de \u201cProducciones A.C.\u201d para ponernos en el mapa del monta\u00f1ismo de \u00e9lite. (Espero que este apunte humor\u00edstico, motivado por una originalidad de nuestro imaginativo productor de audiovisuales, sea tomado as\u00ed: como una nota de humor).<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-4738\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/PhotoFunia-1560066794.jpg\" alt=\"\" width=\"671\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/PhotoFunia-1560066794.jpg 671w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/PhotoFunia-1560066794-262x300.jpg 262w\" sizes=\"auto, (max-width: 671px) 100vw, 671px\" \/><\/p>\n<p>Abandonamos el Mirador y nos dirigimos por una ancha y c\u00f3moda pista en ligero descenso de uno de los tramos del GR 86 que enfila hacia el Urbi\u00f3n. Y a corta distancia de nuestra salida encontramos otro buc\u00f3lico espacio sobre una verde llanura, ba\u00f1ado por las aguas de la Laguna Helada. Recibe su nombre porque sus aguas est\u00e1n tan fr\u00edas que cuentan los lugare\u00f1os que es imposible poderse dar un ba\u00f1o. Junto con la Laguna Larga (un poco m\u00e1s hacia el norte), forma parte de los llamados Circos Glaciares del Urbi\u00f3n, cuyo valor natural ha hecho que dichos espacios hayan sido incorporados&nbsp; en la Red Natura 2000.Es un lugar que destila paz y silencio, quietud y reposo, solo alterado por las voces de quienes transitan sobre las escarpadas laderas que protegen la tranquilidad de esta silenciosa laguna.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-4739\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/2019-06-08_10-39-50-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/2019-06-08_10-39-50-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/2019-06-08_10-39-50-300x225.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/2019-06-08_10-39-50-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Llegamos a un punto donde se cruzan los dos tramos que recorre el GR 86 por estas altitudes y ah\u00ed &nbsp;encontramos numerosos caminantes que han salido de la Laguna Negra y se dirigen al Urbi\u00f3n, primera etapa de su peregrinaje, para despu\u00e9s a conocer el nacimiento del Duero. Hablamos con algunos de ellos provenientes de San Sebasti\u00e1n, Navacerrada, Reinosa\u2026, todos con el mismo objetivo. Les deseamos suerte en su empe\u00f1o, mientras nosotros doblamos a la derecha a la conquista del alto del Zurraquin.<\/p>\n<p>Una moderada cuesta nos separa del altivo picacho que se alza ante nuestra vista. Pero antes nos advierten los sherpas que nos esperan algunas sorpresas in\u00e9ditas, en forma de \u201cbosque de piedras\u201d. \u201c\u00bfBosque de piedra?\u201d-preguntamos con cierta desconfianza- . A medida que avanzamos hacia lo alto divisamos en la lejan\u00eda lo que parece ser un canchal, sobre un terreno inusualmente plano, donde se puede apreciar en la base horizontal del suelo de piedras otras colocadas en forma vertical, que no son producto del azar, sino que han sido levantadas y colocadas a modo de peque\u00f1os \u00e1rboles por los caminantes y senderistas que por aqu\u00ed han pasado y cuya tradici\u00f3n exige que tambi\u00e9n nosotros hagamos nuestra aportaci\u00f3n a esta labor de \u201cembellecimiento\u201d de lo que es un \u00e1rido mont\u00f3n de piedras en la representaci\u00f3n de un bosque p\u00e9treo encantado. Por si fuera poco, en el primero de los canchales que encontramos, se ha levantado con las piedras del&nbsp; lugar un monolito de geometr\u00eda c\u00f3nica, de apenas 1,60 m. de altura, cual \u00e1rbol-gu\u00eda que quiere inmortalizar la transformaci\u00f3n del lugar en la imagen de una naturaleza viva y animada. Contribuimos a esta colectiva y solidaria tarea del senderista, colocando en posici\u00f3n vertical &nbsp;una&nbsp; piedra, que se erige en la pretendida representaci\u00f3n de un espacio animado. Un poco m\u00e1s delante&nbsp; nos encontramos otro canchal de similares caracter\u00edsticas y con id\u00e9ntica morfolog\u00eda transformada del lugar. Nuevamente repetimos el mismo rito que pretende vivificar el entorno.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-4740\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/IMG_20190608_121131-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/IMG_20190608_121131-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/IMG_20190608_121131-300x225.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/IMG_20190608_121131-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Y de repente el Zurraquin (2.105 m.).Ah\u00ed lo tenemos con sus desafiantes y puntiagudas moles que apuntan hacia un horizonte sin l\u00edmite, guardi\u00e1n y vig\u00eda del protegido enclave de la Laguna Negra, escudero mayor del Urbi\u00f3n, testigo de excepci\u00f3n del paso de aves que surcan las alturas camino de otras latitudes m\u00e1s c\u00e1lidas o de aquellas que mantienen su vuelo sobre estas cumbres en busca de una naturaleza limpia y un entorno protegido para su supervivencia. Las formaciones rocosas que presenta este espectacular pico y las vistas que ofrece desde sus privilegiadas atalayas, ha hecho que los\/as m\u00e1s decididos\/as de los nuestros se encaramen en alguna de estas rocas salientes para dejar testimonio en la c\u00e1mara fotogr\u00e1fica de su paso por esta singular formaci\u00f3n monta\u00f1osa. <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-4742\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05741-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05741-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05741-300x225.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05741-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/>Hemos saludado al Zurraquin y hemos aprendido a querer un poco m\u00e1s este reducto que se eleva sobre sus p\u00e9treos cimientos, como si quisiera conquistar otros espacios.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-4741\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/IMG_20180913_113454-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/IMG_20180913_113454-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/IMG_20180913_113454-300x225.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/IMG_20180913_113454-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-4743\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05738-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05738-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05738-300x225.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05738-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Nos espera otra prueba no exenta de riesgos: la bajada, a tumba abierta, desde los 2.015 m. que nos hallamos&nbsp; a la base donde hemos aparcado los coches. La pendiente est\u00e1 se\u00f1alizada con hitos que otros amantes del monte han colocado para guiar al caminante, pero no existe ning\u00fan&nbsp; trazado o senda segura sobre la que pisar. Es un descenso por momentos vertiginoso, que exige una dosis extra de prudencia y equilibrio para no caer en las muchas trampas que se nos presentan: peque\u00f1os hoyos tapados por la propia vegetaci\u00f3n, barreras que forman las piedras&nbsp; sobre las que hay que elevarse para seguir avanzando, ra\u00edces de arbustos y matorrales a ras de suelo, ocultas en la frondosidad del&nbsp; ramaje y las plantas herb\u00e1ceas difuminadas por el camino\u2026.Con precauci\u00f3n y buena dosis de paciencia vamos descendiendo sin contratiempos destacables\u2026El descenso no es muy largo y nuestro sherpa da \u00e1nimos a la concurrencia indicando los pocos metros que nos quedan para finalizar el recorrido. Los gritos entusiastas de Gema anunciando la llegada a la meta se escuchan&nbsp; por los m\u00e1s rezagados, que suspiran aliviados al vislumbrar el aparcamiento de los coches. Fin de la etapa. Otra suerte a\u00f1adida: el puesto de bebidas al pie del acceso a la Laguna Negra est\u00e1 abierto, lo que nos permite refrescar nuestras ya incipientes secas gargantas en un ambiente tranquilo y confortable.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-4744\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05745-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05745-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05745-300x225.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/DSC05745-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Durante estas \u00faltimas semanas, paseando por las cumbres, hemos aprendido a conocer y admirar con&nbsp; m\u00e1s ilusi\u00f3n el encanto y los recursos que nos ofrece la monta\u00f1a pinariega: la combinaci\u00f3n de contrastes que generan los ecosistemas forestales, las lagunas, los arroyos y los pastizales de alta monta\u00f1a, dan lugar a exuberantes paisajes, caracter\u00edsticos de la alta monta\u00f1a mediterr\u00e1nea&nbsp; ib\u00e9rica. Es parte de nuestra tierra. Un regalo de la naturaleza, que nos permite acercarnos a ella sin preguntarle si admite nuestra compa\u00f1\u00eda,&nbsp; o le gusta nuestra presencia por el respecto y la veneraci\u00f3n que sentimos por ella. El pr\u00f3ximo s\u00e1bado nos acercaremos de nuevo por estas latitudes. Rendiremos tributo al Revinuesa, r\u00edo que mece su curso entre el suave balanceo de los valles donde tiene su origen y la vertiente que le aboca&nbsp; a las llanuras de su Vinuesa natal, para recreo y solaz de quienes disfrutan su presencia,&nbsp; pasean junto a su cauce o se zambullen en sus aguas. Y contaremos lo vivido al lado de este mimado r\u00edo de las llanuras visontinas. Pero eso, ser\u00e1 la pr\u00f3xima semana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>AGNELO YUBERO<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Soria, 8 Junio 2019 &nbsp; El roce hace el cari\u00f1o. Y el cari\u00f1o lleva al apego. Y si esta sentencia popular est\u00e1 avalada por los hechos que mueven las relaciones entre personas, no es menos cierto nuestro cari\u00f1o y apego en la &nbsp;relaci\u00f3n que mantenemos con la <\/p>\n<p><a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=4729\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4745,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-4729","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-rutas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4729","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4729"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4729\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4747,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4729\/revisions\/4747"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4745"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4729"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4729"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4729"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}