{"id":3405,"date":"2018-12-03T22:10:26","date_gmt":"2018-12-03T21:10:26","guid":{"rendered":"http:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=3405"},"modified":"2018-12-26T20:16:35","modified_gmt":"2018-12-26T19:16:35","slug":"rello-resonancias-medievales-1-12-2018","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=3405","title":{"rendered":"RELLO: RESONANCIAS MEDIEVALES        1\/12\/2018"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nuestro periplo andar\u00edn nos aleja hoy de las proximidades a la capital para adentrarnos en tierras del suroeste provincial, en el l\u00edmite con la provincia de Guadalajara. El sherpa del grupo ha dise\u00f1ado esta ruta que nos trae hasta Rello, punto de partida del camino a recorrer. En nuestra web se ha hecho una detallada y acertada descripci\u00f3n del municipio que hoy vistamos, por lo que damos por reproducida esa informaci\u00f3n. M\u00e1s tarde a\u00f1adiremos alg\u00fan dato de inter\u00e9s pero, sobre todo, nuestras impresiones personales sobre el lugar de referencia.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3406\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01927-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01927-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01927-300x169.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01927-768x432.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01927.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Hoy hemos adelantado la hora habitual de salida. Nos desplazamos 75 Km. y hay que salir pronto de Soria para ajustar los tiempos a la ruta y distancia programadas. La ma\u00f1ana es fr\u00eda, pero para nuestra fortuna no vamos a tener problemas con la lluvia. La afluencia de miembros del grupo es alta y en breve hemos hecho el reparto de los coches en los que nos desplazaremos hasta el punto de origen.<\/p>\n<p>Enfilamos direcci\u00f3n Almazan, para desde all\u00ed seguir la carretera que lleva a Barahona, donde tomamos el desv\u00edo hacia Rello. Siendo este un pueblo muy visitado, apreciamos que no aparece se\u00f1alizado en ning\u00fan momento del trayecto hasta que no entramos en la direcci\u00f3n que marca a La Riba de Escalote. El tr\u00e1fico es escaso y solamente en el trayecto de Almazan a Villasayas un tractor que transporta un pesado remolque ralentiza por unos momentos nuestro ritmo.<\/p>\n<p>En animada conversaci\u00f3n y sin apenas notar el prolongado viaje respecto a otros m\u00e1s cercanos, nos hemos plantado en las afueras de Rello. All\u00ed aparcamos los coches para evitar entrar en el bien conservado recinto amurallado del municipio, y, adem\u00e1s, nos coloca en&nbsp;&nbsp; el punto de salida. Un suave viento fr\u00edo recorre este altozano de la sierra soriana, conocido como los altos de Barahona, reflejado en los 3\u00ba C. que marca el mercurio.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3407\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01871-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01871-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01871-300x169.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01871-768x432.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01871.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>El arranque de la ruta es una c\u00f3moda pista agropecuaria descendente, lo que facilita el calentamiento f\u00edsico que requiere la temperatura ambiental. En esta ocasi\u00f3n, nuestra fisioterapeuta, Reme, no nos ha sometido a los cinco minutos de preparaci\u00f3n f\u00edsica recomendada para toda actividad deportiva, aunque por nuestra cuenta procuramos imprimir un ritmo a nuestra marcha que compensa \u00e9sta saludable pr\u00e1ctica, aprovechando la \u201cbondad\u201d del terreno.<\/p>\n<p>A ambos lados de nuestro camino podemos observar los cultivos predominantes de la zona: el girasol es el principal activo agr\u00edcola que ha colmado estos campos. En unos casos, quedan los restos de las ca\u00f1as del producto recogido; otras parcelas muestran que, tras la recolecci\u00f3n, ya han sido preparadas para un cultivo posterior. Y en otras tierras el girasol sigue en pie, y su aspecto ennegrecido aventura que tal vez permanezca as\u00ed hasta su inanici\u00f3n con el tiempo. El terreno que las rodea es pedregoso, con frecuentes elevaciones que reproducen la expresi\u00f3n machadiana de observar colinas plateadas, yermas de otro tipo de vegetaci\u00f3n arb\u00f3rea y solo algunos arbustos espinosos jalonan las orillas de las parcelas cultivadas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3408\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01877-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01877-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01877-300x169.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01877-768x432.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01877.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Hemos descendido durante un buen trecho, y ahora toca subir otro tramo. El ritmo se hace m\u00e1s pesado y la comitiva se estira de forma natural cuando se trata de encarar pendientes ascendentes. Pero hemos tenido ocasi\u00f3n de calentar nuestros m\u00fasculos y el camino no nos resulta tan hostil. Seguimos por la c\u00f3moda pista de uso agr\u00edcola y ganadero durante un buen rato hasta tomar una obligada desviaci\u00f3n cuando divisamos la primera atalaya que visitaremos hoy. Ahora nos adentramos por un terreno \u00e1rido, erizado de aliagas y otras plantas herb\u00e1ceas, que por momentos parecen perfumar el suelo que pisamos: es el inconfundible aroma del tomillo que abunda en estas tierras. Ascendemos por una empinada cuesta de la colina sobre la que se asienta nuestro primer objetivo a visitar: la atalaya califal, conocida como Torre del Ti\u00f1on, a medio camino entre Rello y Bordecorex . Se trata de una construcci\u00f3n defensiva de origen \u00e1rabe, con inusual forma troncoc\u00f3nica, de 9 m. de alta y 5 de di\u00e1metro, en la cual la leyenda sit\u00faa la muerte del caudillo Almanzor, que se retiraba malherido a Medinaceli, tras la derrota de sus huestes en Calata\u00f1azor. Solo es una leyenda y como tal hay que tomar el rigor hist\u00f3rico de este hecho. La atalaya se encuentra en un buen estado de conservaci\u00f3n y su acceso a ella es relativamente f\u00e1cil, tanto desde el exterior, como su aspecto interior, pudiendo subir hasta lo alto de la misma para revivir el uso que de ella hac\u00edan sus ocupantes y otear el extenso horizonte que se contempla desde la misma. Una rudimentaria, pero s\u00f3lida, escalera de hierro enlaza el suelo con la \u00fanica puerta de entrada que tiene, situada a 4 m. de su base. Desde su interior el ascenso hasta la torre de la misma no presenta ninguna dificultad.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3409\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01890-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01890-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01890-300x169.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01890-768x432.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01890.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Fotograf\u00edas en lo alto de la fortaleza, en la escalera de acceso y alguna grupal frente a esta robusta construcci\u00f3n en forma de chimenea, para dejar constancia gr\u00e1fica de nuestra presencia en la otrora propiedad \u00e1rabe.<\/p>\n<p>Conocida por dentro y por fuera esta huella califal, nos dirigimos, campo a trav\u00e9s, hacia otra de la misma \u00e9poca y origen que ya hemos avistado, a escasos Km. de la reci\u00e9n visitada. Caminamos por una ladera de bajo monte de esta austera geograf\u00eda soriana, hasta alcanzar una rudimentaria senda que nos lleva directamente a la siguiente atalaya. Por el camino encontramos algunas majadas ya derruidas, aunque no del todo abandonadas. Un par de ganaderos retiran el esti\u00e9rcol de una de estas tainas que tiempo atr\u00e1s tuvieron su utilidad e importancia para la cr\u00eda de los reba\u00f1os ovinos. Le pregunto a uno de ellos si todav\u00eda la siguen utilizando como refugio de su ganado. -\u201cS\u00f3lo las noches de luna clara\u201d- me responde.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3410\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/IMG-20181201-WA0037-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/IMG-20181201-WA0037-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/IMG-20181201-WA0037-300x225.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/IMG-20181201-WA0037-768x576.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/IMG-20181201-WA0037.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Seguimos nuestro camino y en pocos minutos nos plantamos al pie de la siguiente fortaleza. Tras subir una corta elevaci\u00f3n del terreno tenemos a nuestra vista la atalaya conocida como Torre Melero, ya en el t\u00e9rmino municipal de La Riba de Escalote, y de acceso m\u00e1s f\u00e1cil que la anterior por su estructura arquitect\u00f3nica. Se trata de una construcci\u00f3n de planta circular, de 12 metros de alta y muros de un metro de grosor, levantada entre los siglos IX y X, para controlar el valle del r\u00edo Escalote, donde el paisaje se hace m\u00e1s agreste y la vigilancia resulta m\u00e1s dif\u00edcil, a la vez que m\u00e1s necesaria. Tiene como singularidad la presencia de almenas y una segunda l\u00ednea defensiva m\u00e1s baja, adosada a la misma por el lado de la puerta en alto, como es t\u00edpico de estas construcciones. Aprovechamos la facilidad de entrada y la claridad de su interior para obtener recordadas fotos de nuestro paso por este lugar, posando bajo el perfil de lo que fue una cl\u00e1sica puerta de arco de herradura, reflejo del arte isl\u00e1mico, y como fondo de la imagen el paisaje que rodea este valle de las tierras repartidas entre Berlanga y Barahona.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3411\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01909-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01909-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01909-300x169.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01909-768x432.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01909.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Llevamos algo m\u00e1s de la mitad del camino y qu\u00e9 mejor lugar para reponer fuerzas que la proximidad a uno de estos enclaves de historia y leyenda, testigos mudos de las haza\u00f1as de nuestros ancestros castellanos, en permanente conflicto con el mundo isl\u00e1mico. As\u00ed que al pie de la atalaya descargamos las mochilas y procedemos al ritual de dar cuenta de los bocadillos individuales y otros delicatesen compartidos entre el grupo, pr\u00e1ctica habitual ya en nuestras rutas. Momento tambi\u00e9n para cambiar impresiones, comentar aspectos de la actividad y hasta de intercambiar cuitas y recuerdos personales.<\/p>\n<p>Abordamos la segunda parte de nuestra etapa, no sin antes volver a admirar el vasto horizonte que alcanza nuestra vista, donde podemos divisar un perfil de ondulantes colinas que se entrelazan y eslabonan como si buscaran una protecci\u00f3n solidaria, fiel reflejo de un dise\u00f1o que la naturaleza ha esculpido sobre el vasto paisaje castellano y donde otra vez se alterna la visi\u00f3n machadiana de contemplar grises alcores en la austera tierra que nos acoge con el tono ocre de las parcelas de cultivo, el plateado que colorea las elevaciones rocosas o el verde que brota de su suelo, bien por efecto del reto\u00f1o de incipientes cultivos o como residuo natural de la hierba que nace en algunos pastizales de esta serran\u00eda. Si la sobriedad y la austeridad paisaj\u00edstica tienen alguna belleza, estas lomas y collados representan ese otro lado de la naturaleza menos pr\u00f3diga en contrastes y variedades crom\u00e1ticas. Hemos andado por montes de hayedos, robledales, pinares de albar, acebales, y la alternancia de tonos en sus ramas, sus hojas, sus troncos nos muestran la calidad medioambiental y paisaj\u00edstica de nuestra extensa provincia. Ante nuestros ojos tenemos ahora otra versi\u00f3n de esta tierra en forma de austera belleza de sus campos, colinas, altozanos, yermos de otra vegetaci\u00f3n que no sea la propia desnudez de su recia manifestaci\u00f3n natural, carente de id\u00edlicas im\u00e1genes oto\u00f1ales.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3412\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01918-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01918-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01918-300x169.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01918-768x432.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01918.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Emprendemos el camino en direcci\u00f3n a La Riba de Escalote, donde llegamos en pocos minutos. Atravesamos el pueblo de norte a sur y la impresi\u00f3n compartida es un\u00e1nime. Tenemos la sensaci\u00f3n de hallarnos en un lugar fantasma: ni un alma por la calle, ni un coche en el recinto urbano, ning\u00fan indicio que denote la presencia de habitantes del lugar. Dos cosas nos llaman la atenci\u00f3n y que, a la postre, nos indican que todav\u00eda hay vida social en este enclave, aunque no se haga patente a nuestra vista: por una parte, todas las calles est\u00e1n pulcramente identificadas con novedosas y recientes placas sobre los extremos de cada v\u00eda y, por otra, resulta gratificante admirar la fuente p\u00fablica, ubicada en la plaza de la Iglesia, donde desaguan dos copiosos chorros de agua, formando a su vez un no menos generoso abrevadero con el excedente del agua que lo surte. A juzgar por las apariencias, se trata de una fuente rehabilitada recientemente.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3413\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01923-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01923-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01923-300x169.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01923-768x432.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01923.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Dejamos La Riba y ponemos rumbo hacia el punto de partida, Rello. Ahora no hay pistas forestales o v\u00edas de uso para maquinaria agr\u00edcola. Ni siquiera encontramos la sequedad del terreno pedregoso que hemos transitado en anteriores tramos .Campo a trav\u00e9s y para acceder a la senda marcada que conduce a nuestro punto final, no queda otra opci\u00f3n que atravesar por parcelas de cultivo recientemente labradas (todav\u00eda no cultivadas), tierra arcillosa que proporciona un aumento de peso en la suela de las botas, por efecto del barro que recogemos en nuestro calzado. Llegamos incluso a alg\u00fan punto sin posibilidad de salida por la espesura del terreno, erizado de espinos que se agolpan junto al ribazo de alg\u00fan arroyo que riega estas tierras, lo que nos hace retroceder para encontrar otras v\u00edas de salida. Nada problem\u00e1tico, por otra parte, pero que forma parte de la improvisaci\u00f3n que el senderismo a veces genera en su propio desarrollo. Hemos dejado atr\u00e1s las parcelas arcillosas y ya caminamos sobre un terreno m\u00e1s firme, donde nos espera otra novedad m\u00e1s gratificante: esta tierra ha sido muy prol\u00edfica en la recolecci\u00f3n de la afamada seta de cardo, aunque en los \u00faltimos a\u00f1os, seg\u00fan la autorizada opini\u00f3n de Juli\u00e1n, no es tan generosa como anta\u00f1o. No obstante, todav\u00eda conserva su riqueza natural para este producto de oto\u00f1o y por el camino vamos recogiendo no pocas muestras de la deliciosa amanita que aparecen a nuestro paso. Mi experiencia en la recolecci\u00f3n de este tipo de micolog\u00eda es muy limitada. Provengo de la tierra donde los productos estrella son el boletus y el n\u00edscalo y casi nada la seta de cardo. Pero gracias al aprendizaje que me facilitan Julian, Josete y Jos\u00e9 Mari, puedo discernir la seta deseada, de otras menos apetecibles (no s\u00e9 si comestibles o no), como la llamada \u201cpie azul\u201d. A ellos tengo que agradecer tambi\u00e9n que a mi mochila fueran a parar un buen pu\u00f1ado de estos ejemplares para mi satisfacci\u00f3n gastron\u00f3mica.<\/p>\n<p>El camino que nos dirige hacia Rello es, de nuevo, la pista con la que hemos estrenado hoy la ruta. Y ahora, tras casi 15 Km. de caminata, nos corresponde subir la pendiente que antes hemos bajado, pero con la mirada puesta ya en las cercanas naves de labranza y uso ganadero que empezamos a divisar, en las afueras del n\u00facleo urbano. Hemos llegado al lugar del aparcamiento de los coches, donde descargamos mochilas y bastones para acercarnos hasta el pueblo y girar la visita de rigor a este escondido y casi desconocido rinc\u00f3n con resonancias medievales. Rello, de apenas 19 habitantes (censo de 2014), conserva dentro de su recinto amurallado del siglo XII (con retoques de comienzos del XVI) todo el sabor de una villa medieval y un orgullo palpable de sus vac\u00edas, pero cuidadas y limpias calles.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3414\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01945-576x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01945-576x1024.jpg 576w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01945-169x300.jpg 169w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01945-768x1365.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01945.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3415\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01947-576x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01947-576x1024.jpg 576w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01947-169x300.jpg 169w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01947-768x1365.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01947.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><\/p>\n<p>Se encuentra a 1069 m. de altura sobre una muela en un costado vertical encima del r\u00edo Escalote, siendo su morfolog\u00eda muy similar a otros pueblos sorianos medievales, como Medinaceli, Calata\u00f1azor o Pe\u00f1alcazar. Todo el recinto defensivo que le rodea y su paseo de ronda est\u00e1 jalonado de almenas, torres, garitas y ca\u00f1oneras rectangulares, adem\u00e1s de tres amplias puertas de piedra. Existe todav\u00eda, en el lado sur, un tramo de muralla que llega hasta el r\u00edo, terminando en una torre que serv\u00eda para recoger agua en caso de asedio. El castillo conserva, aunque en mal estado, la torre de homenaje y un aljibe, as\u00ed como dos escudos encajados en la figura de un \u00e1guila. Un elemento caracter\u00edstico de esta localidad es su rollo de hierro, \u00fanico en toda Espa\u00f1a, cuya descripci\u00f3n da origen a un curioso trabalenguas: \u201cel rollo de Rello es de hierro\u201d. En realidad se trata de una primitiva pieza de artiller\u00eda que acabar\u00eda siendo precursora del ca\u00f1\u00f3n, del siglo XV o XVI, con cinco argollas de sujeci\u00f3n. Se encuentra en una plazuela del pueblo, junto al castillo. Imprescindible en la visita a Rello es, sin duda, pasear y perderse por sus calles, en las que parece no haber pasado el tiempo y que permanecen casi v\u00edrgenes en su estado original, transmitiendo la sensaci\u00f3n de transportarnos a cualquier momento del Medievo. Y, sin duda, en esta \u00e9poca tendr\u00eda m\u00e1s actividad social que la que pudimos observar: Rello adolece del mal inexorable de la despoblaci\u00f3n que se ha cebado con esta y otras comarcas de nuestra geograf\u00eda. No encontramos la soledad casi absoluta que hemos sentido en La Riba de Escalote; hemos tenido ocasi\u00f3n de hablar con algunos residentes del lugar de avanzada edad y otros m\u00e1s j\u00f3venes, pero no hemos podido satisfacer uno de los h\u00e1bitos cuando llegamos a los pueblos que visitamos, como es tomar una cerveza en el bar del pueblo y hablar con su gentes. En este caso, incluso algunos compa\u00f1eros hab\u00edamos decidido quedarnos a comer en este recinto medieval. Vano empe\u00f1o el nuestro. Ninguno de los establecimientos de hosteler\u00eda con que cuenta el municipio estaba abierto. \u201cHasta El Pilar -nos dice un paisano- permanece abierto el bar-restaurante; despu\u00e9s, por falta de gente, no hay actividad\u201d. Otra vez ser\u00e1, pensamos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3416\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01936-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01936-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01936-300x169.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01936-768x432.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01936.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>El viento fr\u00edo sigue peinando este alto medieval que mantiene su prestancia a trav\u00e9s de los siglos. Pero ahora no es momento para enfundarnos la ropa que nos proteja del mismo. Subimos a los coches y regresamos a Soria.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3417\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01953-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01953-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01953-300x169.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01953-768x432.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01953.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3418\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01970-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01970-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01970-300x169.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01970-768x432.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/DSC01970.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Por el camino, algunos han girado visita al pueblo de Villasayas para admirar el hermoso p\u00f3rtico rom\u00e1nico de su Iglesia, monumento nacional desde 1993 y de influencia del claustro burgal\u00e9s de Silos. Los m\u00e1s regazados han continuado viaje hasta la ciudad. Son algo m\u00e1s de las 15,00 horas. En el recuerdo, un pedacito del Medievo encarnado en la fisonom\u00eda de un pueblo soriano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>AGNELO &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp; Nuestro periplo andar\u00edn nos aleja hoy de las proximidades a la capital para adentrarnos en tierras del suroeste provincial, en el l\u00edmite con la provincia de Guadalajara. El sherpa del grupo ha dise\u00f1ado esta ruta que nos trae hasta Rello, punto de partida del camino a recorrer. <\/p>\n<p><a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=3405\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3411,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1],"tags":[],"class_list":["post-3405","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-rutas","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3405","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3405"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3405\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3614,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3405\/revisions\/3614"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3411"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3405"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3405"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3405"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}