{"id":2772,"date":"2018-05-04T15:56:27","date_gmt":"2018-05-04T13:56:27","guid":{"rendered":"http:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=2772"},"modified":"2018-12-26T13:22:33","modified_gmt":"2018-12-26T12:22:33","slug":"ruta-cascadas-de-covaleda-21-04-2018","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=2772","title":{"rendered":"Ruta  CASCADAS DE COVALEDA  (21\/04\/2018)"},"content":{"rendered":"<p>Covaleda es conocida como \u201cLa perla de los pinares\u201d. Este acertado t\u00edtulo descriptivo puede corroborarse cuando uno se adentra en ese m\u00e1gico bosque de enhiestos pinos que, con excepcional prodigalidad, llenan de vida, paisaje, aroma leyenda\u2026.la singular masa forestal que discurre al noroeste de nuestra provincia. El pino representa ese tesoro codiciado, cuidado y mimado por los lugare\u00f1os de estas latitudes, que la naturaleza les ha entregado para su custodia, como fuente de riqueza de una tierra que mira hacia el cielo a trav\u00e9s de sus frondosas copas que coronan las siluetas de estos esbeltos ejemplares arb\u00f3reos.<br \/>\nPero el bosque esconde otras bellezas naturales que no tienen la presencia extensa y perenne del majestuoso tronco maderero, due\u00f1o y se\u00f1or de estas cumbres y llanuras y, sin embargo, irrumpen de vez en cuando en la pl\u00e1cida y buc\u00f3lica vida del bosque. Junto al pino, el agua que corre por estos montes aporta otro ingrediente m\u00e1s a la riqueza de recursos naturales, como m\u00fasica de fondo en medio del silencio que impregna la naturaleza pinariega. Cuando la abundancia de lluvias ca\u00eddas sobre valles, lomas y escarpados y la nieve de la monta\u00f1a han mostrado su presencia activa sobre este remanso de paz, el espect\u00e1culo que podemos admirar es, sencillamente, fascinante: impetuosas cascadas y saltos de agua, que corren barranco abajo o se despe\u00f1an desde el cortado vertical de las rocas que sirven de lanzadera para mostrar la pujanza de sonoras torrenteras, silenciadas durante los per\u00edodos de escasez de agua o, en el mejor de los casos, reducidas a min\u00fasculos y discretos arroyos, que fluyen sin hacer ruido, como si no quisieran perturbar la paz del lugar.<br \/>\nEste es el motivo que nos ha llevado por tierras pinariegas de Covaleda a presenciar este espect\u00e1culo del agua, que corre y brinca de pe\u00f1a en pe\u00f1a.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2773\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/CIMG5827-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><br \/>\nA las 7,30 h. del pasado 21 Abril pon\u00edamos rumbo hacia la \u201cPerla de los pinares\u201d 17 entusiastas compa\u00f1eros\/as del grupo, donde nos plantamos en poco m\u00e1s de 40 minutos.<br \/>\nAntes de llegar al pueblo, nos desviamos por una pista asfaltada que parte de las inmediaciones del Puente Soria, para aparcar los coches en una peque\u00f1a explanada al borde de la carretera, se\u00f1alizada como aparcamiento autorizado para visitantes y transe\u00fantes del lugar.<br \/>\nIniciamos la ruta por una ancha y aceptable senda forestal, que se estira en forma de prolongada pendiente ascendente, mientras atravesamos caudalosos arroyos que se van formando sobre la altura de la superficie monta\u00f1osa hasta llegar a la llanura de Bocalprado. A mitad de la subida encontramos un indicador que nos marca la direcci\u00f3n hacia una de estas cascadas, pero nuestro serpa, con buen criterio y acierto, nos indica que no vamos a tomar esa direcci\u00f3n, ya que ser\u00e1 de regreso cuando accedamos a la misma. Continuamos nuestro continuo ascenso hasta encontrarnos en la explanada del emblem\u00e1tico paraje de Bocalprado. Desde aqu\u00ed, hasta la primera cascada que visitaremos (2,4 Km.) caminamos por una pista forestal de trazado llano, apta para el tr\u00e1nsito de veh\u00edculos, cubierta de nieve en muchos tramos del recorrido, aunque en menor densidad que en la visita precedente que hicieron nuestros gu\u00edas, Angel y Julian, cuando fueron a reconocer el terreno.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2774\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/CIMG5831-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><br \/>\nHemos tomado la direcci\u00f3n hacia la cascada de la \u201cMina del M\u00e9dico\u201d. Debo aclarar que la cascada recibe este nombre porque no muy lejos de all\u00ed hay una cueva, que no una mina, donde un m\u00e9dico, que ejerc\u00eda en Covaleda a finales del siglo XIX, acud\u00eda a ese lugar en busca de hierbas y ra\u00edces con las que preparar f\u00f3rmulas magistrales para sus fines terap\u00e9uticos. No se tienen noticias fidedignas de que por all\u00ed existiera una mina.<br \/>\nLlegados al lugar, observamos con satisfacci\u00f3n que el acceso hasta el fondo de la ca\u00edda del agua est\u00e1 decorosamente preparado para hacerlo m\u00e1s seguro. Hace poco m\u00e1s de un a\u00f1o, cuando visitamos este paraje, la bajada era inc\u00f3moda y, por momentos, peligrosa. Hemos de agradecer al grupo senderista de Covaleda \u201cDe los dos caminos, el peor\u201d que haya contribuido a hacer m\u00e1s agradable la visita a este magn\u00edfico enclave de monta\u00f1a para recreo y solaz de sus visitantes.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2775\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/IMG_20180421_102039-EFFECTS-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><br \/>\nLa cascada es una explosi\u00f3n de sonido, belleza y fuerza contenida por la espectacularidad de su ca\u00edda. No es una altura excesiva (apenas 8 metros), pero la impresi\u00f3n visual del agua que se despe\u00f1a por la pared de la roca es un placer para los sentidos. Al fondo de la ca\u00edda, se han formado caprichosas oquedades alrededor de las moles p\u00e9treas que se esparcen de forma natural sobre el lecho del arroyo que, raudo y generoso, se dirige a entregar sus aguas al Revinuesa. He recordado (y rescatado) mientras escrib\u00eda este relato algunos versos del poema \u201cAgua de los Montes\u201d, del poeta peruano OMAR ARAMAYO:<br \/>\n\u201cAgua de los montes cristalina<br \/>\ngota a gota trabajada<br \/>\nen la entra\u00f1a de la alta nube<br \/>\ny en la ubre de los montes<br \/>\nagua que te buscas en ti misma<br \/>\ncuesta abajo<br \/>\ny corres vida m\u00eda presurosa<br \/>\npara disolverte en la esencia<br \/>\nde tu ser natal<br \/>\nen la boca<br \/>\nen los labios de la sed<br \/>\n\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026. \u201c<br \/>\nDejamos la \u201cMina del m\u00e9dico\u201d y regresamos sobre nuestros pasos.<br \/>\nNos dirigimos al merendero situado en las cercan\u00edas del refugio de Bocalprado, pero antes hacemos una parada en un punto, a escasos metros de la carretera, debidamente se\u00f1alizado y acotado, conocido como \u201cHorno de pez El Acebuchal\u201d. Se trata de la reconstrucci\u00f3n y conservaci\u00f3n de un antiguo pozo donde se extra\u00eda la brea o pez. Estas cavidades sol\u00edan tener dos o tres alturas, debidamente diferenciadas y comunicadas para la obtenci\u00f3n de la pez o brea. Este es un subproducto que se obtiene a partir de los residuos forestales ricos en resinas naturales, como tocones (\u00a1ojo!&#8230;el t\u00e9rmino no tiene nada que ver con el uso indebido de las manos sobre personas u objetos), teas y sarros. Todo ello es sometido a varios procesos de combusti\u00f3n lenta y con poco ox\u00edgeno, hasta obtener un producto negruzco, viscoso y adherente, de apariencia similar al alquitr\u00e1n. Se ha utilizado tradicionalmente como impermeabilizante en el calafateado de los cascos de los barcos, para marcar el ganado y el embreado de las botas y odres, pero actualmente estos usos casi han desaparecido. Los que cultivaban este trabajo se les conoc\u00eda como pegueros o teeros (esta \u00faltima denominaci\u00f3n la he o\u00eddo en Covaleda). Su importancia estrat\u00e9gica era tal que el rey Carlos IV cre\u00f3 una Real F\u00e1brica de Betunes en Quintanar de la Sierra (Burgos).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2776\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/CIMG5871-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><br \/>\nTras la visita a este recuerdo testimonial de los recursos que ofrece el pinar, toca hacer el obligado descanso y la consabida reposici\u00f3n de energ\u00edas. En este caso, la c\u00f3moda mesa de hormig\u00f3n a escasos metros del refugio de Bocalprado nos sirve de lugar para extraer de las mochilas las viandas reconfortantes que permiten dosificar nuestro esfuerzo para el resto de la ruta. La tortilla, la bota, lonchas de embutido y quesos, frutos secos, otros menos secos\u2026van apareciendo y desapareciendo sobre la fr\u00eda superficie de la mesa que sirve de confortable lugar para el descanso y la tertulia.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2777\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/CIMG5873-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><br \/>\nSatisfechas las necesidades, ponemos rumbo siguiendo la indicaci\u00f3n de un preciso r\u00f3tulo:\u201dRuta de las cascadas\u201d. Ese es nuestro objetivo y hacia all\u00ed nos dirigimos. El camino, en direcci\u00f3n sureste, ahora es una suave pendiente en descenso, que hace f\u00e1cil nuestros pasos entre pinos y peque\u00f1os arroyos que acompa\u00f1an la bajada. Unos visibles c\u00edrculos rojos sobre la corteza de los pinos, que se van repitiendo secuencialmente, nos indican el trayecto seguro para acceder a las citadas cascadas.<br \/>\nY a poco de reiniciar nuestra marcha nos encontramos con la siguiente: la del r\u00edo \u201cOjeda\u201d. La bajada hacia la base del vertido es pronunciada y, por trechos, peligrosa, debido al pronunciado desnivel y al estado del suelo barroso y resbaladizo a causa de la abundante agua ca\u00edda en los \u00faltimos d\u00edas. Pero el espect\u00e1culo es hermoso: una columna de agua se despe\u00f1a desde una reducida altura, pero prolongando su ca\u00edda a lo largo del cauce que permite visualizar su acumulaci\u00f3n caudalosa para precipitarse, impaciente, sobre el curso del arroyo que huye r\u00e1pido para volcar sus aguas sobre el cercano y todav\u00eda ni\u00f1o r\u00edo Duero. No estamos solos en este paraje. Algunos visitantes de nuestra provincia tampoco han querido perderse este inestimable espect\u00e1culo de la ca\u00edda de agua por valles y torrenteras de nuestros pinares.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2778\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/CIMG5885-EFFECTS-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><br \/>\nRegresamos sobre nuestros pasos. El ascenso hacia el lugar de entrada que hemos utilizado anteriormente resulta un poco m\u00e1s trabajoso, pero sin duda m\u00e1s seguro que la bajada. Desde aqu\u00ed nos dirigimos hacia otra cascada, la conocida como \u201cLa chorrera\u201d. No est\u00e1 muy lejos de la anterior y, al igual que esta, se accede a la misma por una pendiente peligrosa y resbaladiza que obliga a extremar las medidas de precauci\u00f3n. Otro indomable torrente acuoso, que clama en pleno pinar por hacerse un hueco en el espect\u00e1culo brav\u00edo que ofrece el agua plet\u00f3rica y salvaje, en su manifestaci\u00f3n m\u00e1s libre que la naturaleza le puede otorgar.<br \/>\nEn este caso, el chorro de agua que fluye, desafiante y veloz sobre la pendiente de ca\u00edda, parece deslizarse sobre un tobog\u00e1n oculto bajo el manto l\u00edquido, tanto por la forma ondulante que forma en su ca\u00edda, como por la prolongada trayectoria hacia el curso del arroyo que recoge sus aguas.<br \/>\n\u201cAgua que corriendo vienes<br \/>\nagua que corriendo vas,<br \/>\nsi t\u00fa nunca te detienes;<br \/>\nmuy cansada estar\u00e1s.<br \/>\nAgua que corres y saltas,<br \/>\ny juegas entre las piedras,<br \/>\nmuestras alegr\u00eda tanta<br \/>\nque hasta imitarte quisiera.<br \/>\nAgua que corriendo vienes,<br \/>\nagua que corres y cantas,<br \/>\nsi mi verso te entretiene<br \/>\ncorre, juega; r\u00ede, salta.\u201d<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2779\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/CIMG5892-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/p>\n<p>Son los versos de un ni\u00f1o a quien las cascadas de agua le inspiran estos sentimientos, f\u00e1cilmente compartidos con el ni\u00f1o que todos llevamos dentro.<br \/>\nY desde \u201cLa chorrera\u201d nos dirigimos hacia otro salto de agua, exuberante y explosivo, conocido como \u201cEl Pe\u00f1oncito\u201d, el m\u00e1s pr\u00f3ximo a nuestro punto de partida, aunque hemos dejado casi hasta el final por una mejor trayectoria de la ruta. Sin duda el diminutivo que lo identifica se justifica por no manifestar un excesivo caudal en \u00e9pocas de menor abundancia h\u00eddrica. Y as\u00ed lo pudimos apreciar hace casi dos a\u00f1os, cuando un grupo de nosotros, de regreso de la cueva del \u201cTio Melint\u00f3n\u201d y \u201cLa piedra andadera\u201d, nos acercamos hasta el Pe\u00f1oncito para conocer este rinc\u00f3n de nuestra geograf\u00eda local. Ahora lo podemos ver y apreciar modificando el diminutivo por un m\u00e1s que merecido aumentativo, al admirar el impetuoso torrente que se despe\u00f1a desde el balc\u00f3n que forman las rocas por donde traza su curso, hasta arrojarse al lecho que recoge sus aguas y conducirlas, r\u00e1pidas y ruidosas, hacia alguno de los meandros que confluyen en las aguas del Duero.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2780\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/CIMG5897-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><br \/>\nHemos visitado cuatro cascadas, en la \u00e9poca id\u00f3nea para admirar estos espect\u00e1culos de la naturaleza. Ahora estamos ya de camino sobre el punto de arranque para recoger los coches y emprender el regreso. Pero el serpa, maestro de gu\u00edas, nos advierte que a\u00fan nos queda otra sorpresa. Subimos a los coches y nos desplazamos algo m\u00e1s de trescientos metros para aparcarlos de nuevo y, tras recorrer cien metros aproximadamente, pendiente abajo sobre la carretera, nos damos de bruces con otro esbelto y no menos reconocido torrente, conocido como el \u201carroyo lechoso\u201d. En este caso, nos encontramos con una alargada cortina de agua, que desciende sobre una cueva que encuentra en su recorrido e invita a contemplar el caudal que forma en su ca\u00edda desde esta cueva, para tener m\u00e1s cerca la presencia y el aroma h\u00famedo que deja el agua en su majestuoso despliegue sobre el suelo angosto que la recibe para, en este caso s\u00ed, llevarla hasta el cercano Duero.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2781\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/CIMG5905-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><br \/>\nHemos completado una hermosa jornada entre pinos y agua, manifestaci\u00f3n de la belleza y pujanza cuando el agua riega con generosidad nuestros montes y campos, motivo de inspiraci\u00f3n de cient\u00edficos, poetas, antrop\u00f3logos, etc. \u201cSi hay magia en este planeta, est\u00e1 contenida en el agua\u201d, escrib\u00eda el poeta y ecologista estadounidense LOREN C. EISELEY. Y el recordado poeta indio, RABINDRANATH TAGORE, escribi\u00f3: \u201dSobre las olas de la vida, en el vocer\u00edo del viento y del agua, el pensamiento del poeta est\u00e1 siempre flotando y bailando\u201d<br \/>\nY la pr\u00f3xima salida transciende nuestras fronteras provinciales para volver a los siempre deseados y admirados Picos de Europa, en su vertiente asturiana. Pero de ello nos ocuparemos a nuestro regreso.<\/p>\n<p>Agnelo yubero<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Covaleda es conocida como \u201cLa perla de los pinares\u201d. Este acertado t\u00edtulo descriptivo puede corroborarse cuando uno se adentra en ese m\u00e1gico bosque de enhiestos pinos que, con excepcional prodigalidad, llenan de vida, paisaje, aroma leyenda\u2026.la singular masa forestal que discurre al noroeste de nuestra provincia. El pino representa ese <\/p>\n<p><a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=2772\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1],"tags":[],"class_list":["post-2772","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-rutas","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2772","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2772"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2772\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2782,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2772\/revisions\/2782"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2772"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2772"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2772"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}