{"id":2469,"date":"2018-04-06T17:45:06","date_gmt":"2018-04-06T15:45:06","guid":{"rendered":"http:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=2469"},"modified":"2018-12-26T13:22:33","modified_gmt":"2018-12-26T12:22:33","slug":"ruta-por-cabrejas-del-pinar-24-03-2018","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=2469","title":{"rendered":"RUTA POR CABREJAS  DEL PINAR (24\/03\/2018)"},"content":{"rendered":"<p>No estaba en el gui\u00f3n, pero las inclemencias temporales precedentes y el estado del terreno no aconsejaban hacer la ruta prevista por tierras de Boos y Rioseco; as\u00ed que nuestro gu\u00eda, con buen criterio, nos llev\u00f3 por tierras de Cabrejas del Pinar, previo reconocimiento del terreno que  \u00e9l mismo realiz\u00f3 en compa\u00f1\u00eda de Julian las v\u00edsperas del evento.<br \/>\nY  una vez recibidas las instrucciones pertinentes para el inicio de nuestra caminata sab\u00e1tica, pusimos rumbo a Cabrejas del Pinar desde el ya habitual punto de arranque de la cafeter\u00eda \u201cEl Lago\u201d.<br \/>\nEl d\u00eda est\u00e1 nuboso pero la temperatura es suave, aunque tenemos la previsi\u00f3n clim\u00e1tica  de agua o nieve  a lo largo de la ma\u00f1ana.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/CIMG2337-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2470\" \/><br \/>\nEn dos coches nos dirigimos a nuestro destino y en poco m\u00e1s de media hora ya hemos puesto pie en Cabrejas para comenzar el camino los diez voluntariosos  compa\u00f1eros inscritos para la ocasi\u00f3n.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/CIMG2339-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2472\" \/><br \/>\nEl principio de la ruta es una carretera asfaltada y tras recorrer un corto estrecho por este vial tomamos una c\u00f3moda y ancha vereda, llana, conocida por los oriundos del lugar como \u201cel caminazo\u201d, que facilita un andar relajado y distendido, mientras hacemos c\u00e1balas sobre la evoluci\u00f3n de la climatolog\u00eda a lo largo de la ma\u00f1ana. Caminamos entre un  pinar con abundancia de enebros y sabinas, que se mezclan, a medida que avanzamos, con el pino albar, en una rica y \u201cmestiza\u201d riqueza de vegetaci\u00f3n arb\u00f3rea, dando un vistoso colorido a este privilegiado entorno de nuestra geograf\u00eda local.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/CIMG2344-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2471\" \/><br \/>\nA derecha e izquierda de nuestro camino, la gayuba tapiza  con sus diminutas hojas los claros del bosque  de esta \u00e1rea del sistema ib\u00e9rico, mostrando un suelo de perenne verdor y brillantez vegetal. (A modo de curiosidad hay que decir que la gayuba,  en griego \u201carctostaphylos\u201d y en lat\u00edn \u201cuvas ursi\u201d, se traduce por \u201cuvas del oso\u201d, indicando la preferencia que dichos plant\u00edgrados muestran por las bayas de este arbusto). Por el suelo del terreno que transitamos y la capa que recubre los  \u00e1rboles, resulta muy apropiado el  fondo musical del  v\u00eddeo que  sobre la ruta ha elegido nuestro entra\u00f1able sherpa, recordando las notas del cl\u00e1sico bolero \u201cPor el camino verde\u201d (aunque en esta ocasi\u00f3n no nos lleve hasta la nost\u00e1lgica ermita que evoca la canci\u00f3n, sino a otros lugares de singular belleza y esplendor natural).<br \/>\nSuaves repechos de subidas y bajadas, sendas en buen estado (todav\u00eda) y algunas nubes grises cada vez  m\u00e1s abundantes, que nos anticipan lo que m\u00e1s tarde ser\u00e1n t\u00edmidos copos de nieve para dar un toque \u201cblanco\u201d a nuestros pasos, marcan el normal discurrir de la ruta.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/CIMG2353-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2473\" \/><br \/>\nNo solamente el verde tapiz de la gayuba brilla sobre el suelo.  Arboles  y piedras aparecen revestidos de esponjosas capas de l\u00edquenes y musgo, confiriendo al conjunto del paisaje el aspecto cuasi m\u00e1gico de encontrarnos ante un bosque encantado. Alguno de estos \u00e1rboles se han acodado al pie de peque\u00f1as elevaciones rocosas, como queriendo conservar de por vida la permanencia sobre estas formaciones s\u00f3lidas, mientras se elevan por encima de su protecci\u00f3n natural, buscando la luz y altura que les permita su crecimiento y desarrollo.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/CIMG2359-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2474\" \/><br \/>\nEntre distintos cruces y postes indicadores de orientaci\u00f3n a lugares de inter\u00e9s, aparece uno que se\u00f1ala el camino hacia la \u201cFuentona\u201d, enclave emblem\u00e1tico de estos parajes, entre otras cosas por la cascada natural que exhibe en \u00e9poca de abundancia hidrol\u00f3gica, como la que estamos viviendo estos d\u00edas. Pero no ser\u00e1 este el destino final de nuestra ruta, sino conocer el riachuelo  que da origen a esta bella y torrencial ca\u00edda de agua, sobradamente conocida y admirada.<br \/>\nEnfilamos direcci\u00f3n noroeste y cuando hemos recorrido aproximadamente la mitad de la ruta, ante nuestra vista aparece un caudaloso arroyo, conocido como el \u201carroyo de la hoz\u201d, que, a la postre, sus aguas formar\u00e1n la ya mencionada cascada de la Fuentona.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/CIMG2368-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2475\" \/><br \/>\nSobre una elevaci\u00f3n del terreno pr\u00f3xima  a la orilla de esta corriente, que discurre r\u00e1pida y  con el sonido armonioso que produce el  agua que fluye, hacemos el obligado alto en el camino para reponer fuerzas. Tortilla, embutidos caseros, frutos secos, fruta variada, todo ello regado con el tinto de la bota que da lustre y esplendor a nuestro recorrido, comienzan a salir de  nuestras inseparables  mochilas, a la vez que lenta, pero inexorablemente, van desapareciendo en el tracto digestivo de los afortunados caminantes que, una vez m\u00e1s, tenemos ocasi\u00f3n de disfrutar de unos parajes, una naturaleza, un medio ambiente que despierta admiraci\u00f3n y produce sensaci\u00f3n de paz, distensi\u00f3n, armon\u00eda\u2026.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/CIMG2375-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2476\" \/><br \/>\nY aunque suene ya a t\u00f3pico, en esta ocasi\u00f3n nos va a hacer falta el chute  de energ\u00eda que nos suministran las viandas consumidas, por lo agreste que se presenta el perfil de terreno a recorrer. Hemos dejado atr\u00e1s un camino perfilado por las rodaduras de los veh\u00edculos que se  adentran por estos territorios campestres. Ahora avanzamos por la margen derecha del \u201carroyo de la hoz\u201d y en sentido contrario a su flujo natural, pero ante la dificultad de hacerlo junto a la orilla del caudal, debemos adentrarnos sobre  la media ladera que flanquea su curso, donde no existe camino trazado (si acaso alguna  rudimentaria marca  del paso de animales),sino una abrupta ruta que nos obliga a sortear suelos surcados de irregulares y empinadas piedras, ramas de \u00e1rboles que descienden a plomo sobre el camino, algunos pinos atravesados a nuestro paso que han sido derribados por el viento, arbustos espinosos al pie de la ruta, bruscos desniveles del terreno que obligan a asegurar la estabilidad de nuestras pisadas\u2026.En ocasiones, podemos descender hasta las proximidades de la orilla del arroyo, donde se han formado min\u00fasculas llanuras cubiertas de un verde resplandeciente que le otorga<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/CIMG2383-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2477\" \/><br \/>\nla vegetaci\u00f3n herb\u00e1cea que crece en su entorno, pero son escasos los momentos que podemos transitar por estas tranquilas zonas fluviales. Y en este tramo del recorrido ha hecho su aparici\u00f3n la nieve, que cae mansamente sobre el terreno, en forma de min\u00fasculos copos, como si no quisieran perturbar la paz del ambiente ni el bienestar de  quienes nos hemos convertido en compa\u00f1eros de viaje  de este caudal que acompa\u00f1a nuestros pasos, antes de precipitarse en un emblem\u00e1tico paraje de la sierra cabrejana.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/CIMG2398-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2478\" \/><br \/>\nLa marcha se hace dificultosa, pero eso no arredra nuestro \u00e1nimo, aunque es verdad que cuando estamos obligados a reducir el ritmo de los pasos por la dificultad del terreno, la relaci\u00f3n tiempo-distancia se hace menos din\u00e1mica de lo que quisi\u00e9ramos. No importa. La belleza del lugar compensa el esfuerzo realizado y, con el murmullo del agua que acompa\u00f1a al caminante,  vamos saliendo  de nuevo hacia sendas menos agrestes y m\u00e1s \u201camables\u201d para nuestros l\u00fadicos objetivos.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/CIMG2405-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2479\" \/><br \/>\nUna pista forestal nos conduce hasta un paraje de ocio, con las t\u00edpicas dotaciones de un merendero de campo, al que los lugare\u00f1os conocen como \u201cmolino Ranero\u201d, sitio frecuentado por los nativos de la zona durante los meses de tiempo benigno, a escasos Km. ya de Cabrejas del Pinar.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/CIMG2407-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2480\" \/><br \/>\nDe aqu\u00ed parte una carretera asfaltada que lleva hasta el pueblo, pero no ser\u00e1 esta la opci\u00f3n que tomemos, sino que nos adentramos por un camino marcado por las rodaduras de veh\u00edculos, aunque esta pista est\u00e1 anegada en muchos  tramos por las lluvias  ca\u00eddas recientemente y, en consecuencia, saturada de barro a lo largo del recorrido.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/CIMG2414-EFFECTS-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2481\" \/><br \/>\nNo pod\u00edamos finalizar la ruta sin conocer el origen de esta masa de agua que nos ha acompa\u00f1ado en nuestro paseo  de hoy y dar testimonio del origen y final de su curso. Y ah\u00ed nos dirigimos, hacia la surgencia de este r\u00edo de monta\u00f1a (m\u00e1s bien habr\u00eda que decir de la serran\u00eda monta\u00f1osa), no muy lejos ya del punto final del camino.<br \/>\nApenas hemos entrado en el casco urbano de la poblaci\u00f3n, nos desviamos hacia el norte y tras una corta y empinada cuesta por la falda del cerro que ejerce de guardi\u00e1n y vig\u00eda de Cabrejas, nos damos de bruces con el nacimiento del arroyo, brotando con fuerza desde la tobera que alumbra su salida para despe\u00f1arse, apenas ha visto la luz solar, por la ladera cincelada en forma de pir\u00e1mide truncada, jalonada de caprichosos escalones naturales, por donde fluye r\u00e1pida la corriente hasta la confluencia del lecho que recoge sus aguas y las dirige a su destino final: la columna de agua que cae a plomo en La Fuentona.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/IMG-20180324-WA0114-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2484\" \/><br \/>\nEl espect\u00e1culo natural es admirable y no faltan visitantes al lugar que, c\u00e1mara sobre tr\u00edpode, unos, o c\u00e1mara al hombro, otros, quieren  guardar  las im\u00e1genes de esta hermosa estampa de la naturaleza. Tampoco nosotros podemos sustraernos a la belleza del entorno, eligiendo los lugares o  enclaves que consideramos m\u00e1s apropiados para dejarlos impresos en nuestras c\u00e1maras fotogr\u00e1ficas o en nuestro m\u00f3viles, incluso con la ayuda de terceros  para dejar constancia, como grupo, de nuestro paso por este bello paraje.<br \/>\nHemos cubierto la distancia programada. Modificamos nuestra costumbre habitual de tomar el aperitivo a la llegada a Soria y, en esta ocasi\u00f3n, lo hacemos en uno de los bares del pueblo, acompa\u00f1ados por familiares de este cronista, vinculados a Cabrejas, quienes, en reciprocidad con nuestra invitaci\u00f3n, nos corresponden en los mismos t\u00e9rminos.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/IMG-20180324-WA0125-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2483\" \/><br \/>\nYa de regreso a Soria no olvidamos que la pr\u00f3xima salida ser\u00e1 fuera de nuestra geograf\u00eda local, para visitar otra maravilla natural, igualmente en forma de cascada de agua en su brusca aparici\u00f3n, pero en esta ocasi\u00f3n dentro de la misma poblaci\u00f3n que contempla desde las ventanas de su casa este regalo de la naturaleza. Y nos citamos para el pr\u00f3ximo 7 de Abril en Orbaneja del Castillo.<\/p>\n<p>\t\t\t\t\tAgnelo Yubero<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No estaba en el gui\u00f3n, pero las inclemencias temporales precedentes y el estado del terreno no aconsejaban hacer la ruta prevista por tierras de Boos y Rioseco; as\u00ed que nuestro gu\u00eda, con buen criterio, nos llev\u00f3 por tierras de Cabrejas del Pinar, previo reconocimiento del terreno que \u00e9l mismo realiz\u00f3 <\/p>\n<p><a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=2469\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1],"tags":[],"class_list":["post-2469","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-rutas","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2469","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2469"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2469\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2487,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2469\/revisions\/2487"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2469"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2469"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2469"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}