{"id":19028,"date":"2026-09-22T21:40:04","date_gmt":"2026-09-22T19:40:04","guid":{"rendered":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=19028"},"modified":"2026-09-22T21:40:07","modified_gmt":"2026-09-22T19:40:07","slug":"por-los-pinares-de-covaleda-y-duruelo-soria-19-septiembre-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=19028","title":{"rendered":"POR LOS PINARES DE COVALEDA Y DURUELO. Soria, 19 Septiembre 2026"},"content":{"rendered":"<p>Covaleda y Duruelo: dos pueblos unidos por un mismo patrimonio, a la vez que extienden la misma sensaci\u00f3n de paz, armon\u00eda y sosiego.<\/p>\n<p>Sin embargo, hubo un tiempo, no muy lejano en el que la rivalidad entre ambos era un hecho palpable en sus relaciones de vecindad por variopintas circunstancias que azuzaban esta \u201ccordial\u201d enemistad. Recuerdo a mi madre, ac\u00e9rrima covaledense, o\u00edrla decir\u00a0 que echaba pestes cada vez que su padre, mi abuelo Pedro, natural de Duruelo, le obligaba a ir, contra su voluntad,\u00a0 a las fiestas patronales de su pueblo, en el mes de Septiembre. Y es que en aquella \u00e9poca exist\u00eda, y de qu\u00e9 manera, la citada rivalidad entre Covaleda y Duruelo, cuando por supuestos motivos, tenidos por desconsiderados u ofensivos, se menoscababa el orgullo de pertenencia a uno u otro municipio, a la vez que se destacaban las virtudes de uno, frente a las carencias del otro.<\/p>\n<p>Esos tiempos constituyen ya, felizmente, parte del costumbrismo rural: la progresiva convivencia entre las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes y, sobre todo, el cruce matrimonial entre parejas de ambos pueblos, han ido aminorando y hasta reduciendo al m\u00ednimo el sentimiento de pertenencia local, cuando se trata de comparar logros y virtudes de cada municipio.<\/p>\n<p>Pero si hay algo en com\u00fan que m\u00e1s une a estos dos n\u00facleos poblacionales es la belleza y riqueza de sus pinares. Pasear por sus montes, admirar la altivez de sus pinos, contemplar la armoniosa riqueza de su masa forestal, respirar el olor a madera\u2026, hace que cualquiera sienta el pinar como un regalo de la naturaleza, sin importar a quien pertenece este maravilloso paisaje.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <em>\u201cLento, muy lento, eterno surge el pino;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Invisible y erguido\u00a0 gana altura,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y alcanza ya en las nubes su destino<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y al cierzo desaf\u00eda en su bravura;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 solaz para el viajero en su camino,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 crea en su entorno pl\u00e1cida hermosura\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (Extracto de un soneto de V. Algarabel)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y esa\u00a0 ha sido la sensaci\u00f3n de nuestra ruta de hoy.<\/p>\n<p>Comenzamos la nueva temporada senderista 2016-2027 y no pod\u00edamos hacerlo de mejor manera: un paseo entre pinos, una temperatura ideal y un trazado suave para ir desentumeciendo la inactividad andarina de los meses de verano.<\/p>\n<p>La salida a la hora de siempre y desde el lugar de siempre. No son todav\u00eda las 8,00 cuando la mayor parte de los coches ya han arrancado hacia el punto de partida. Un par de minutos antes de esa hora, este cronista llega al aparcamiento habitual a recoger las compa\u00f1eras que traslado. Por un momento pienso que se ha retrasado mi reloj al no ver ning\u00fan veh\u00edculo aparcado, a la vez que mis acompa\u00f1antes empezaban a pensar si me hab\u00eda quedado dormido. Ninguna impuntualidad, por mi parte. Si acaso, un arranque de hiperpuntualidad del resto de conductores.<\/p>\n<p>El d\u00eda ya ha despuntado, augurando un ambiente soleado. No obstante, en el trayecto debemos sortear una molesta niebla baja, que obliga a extremar las precauciones de conducci\u00f3n, en tanto el aire interior del veh\u00edculo se ocupa de dar visibilidad al parabrisas.<\/p>\n<p>El lugar de llegada est\u00e1 enclavado en el Campamento Juvenil de Covaleda, tambi\u00e9n conocido como \u201cRaso de la Nava\u201d. Llegamos casi a la vez todos los veh\u00edculos desplazados para la ocasi\u00f3n, mientras vamos aparcando en un c\u00f3modo rinc\u00f3n del citado campamento. Saludos de bienvenida, breves comentarios y charlas sobre nuestras actividades estivales, mientras ajustamos las mochilas y estiramos los bastones para disponernos a encauzar los primeros pasos hacia el conocido lugar como \u201cPaso de los arrieros\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-19029\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/1-noob4.2qF6_19-09-2026_08.50.20_322.Samsung-saturated-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/1-noob4.2qF6_19-09-2026_08.50.20_322.Samsung-saturated-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/1-noob4.2qF6_19-09-2026_08.50.20_322.Samsung-saturated-300x169.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/1-noob4.2qF6_19-09-2026_08.50.20_322.Samsung-saturated-768x432.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/1-noob4.2qF6_19-09-2026_08.50.20_322.Samsung-saturated-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/1-noob4.2qF6_19-09-2026_08.50.20_322.Samsung-saturated-2048x1152.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>El camino es todav\u00eda una pista asfaltada dentro del campamento, que pronto abandonamos, antes de llenar al ic\u00f3nico puente del \u201cpaso de los arrieros\u201d, para adentrarnos por la c\u00f3moda senda de un trazado amable, blando y, sobre todo, bajo la sombra que nuestros altivos guardianes nos proporcionan, como un regalo de bienvenida a sus dominios.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-19030\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/2-noob4.2qF6_19-09-2026_08.54.45_637.Samsung-saturated-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/2-noob4.2qF6_19-09-2026_08.54.45_637.Samsung-saturated-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/2-noob4.2qF6_19-09-2026_08.54.45_637.Samsung-saturated-300x169.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/2-noob4.2qF6_19-09-2026_08.54.45_637.Samsung-saturated-768x432.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/2-noob4.2qF6_19-09-2026_08.54.45_637.Samsung-saturated-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/2-noob4.2qF6_19-09-2026_08.54.45_637.Samsung-saturated-2048x1152.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Y enseguida encontramos el cauce de lo que parece un diminuto arroyo, que fluye perezoso acunado bajo la protecci\u00f3n del universo forestal que inunda el paisaje. En realidad, caminamos junto al todav\u00eda ni\u00f1o r\u00edo Duero, que ha dejado atr\u00e1s su cuna, en las proximidades del Urbi\u00f3n, tras su paso por Duruelo, donde se le une el r\u00edo Triguera, para ir recogiendo en su trayecto otros meandros y regatos que har\u00e1n de \u00e9l la corriente fluvial m\u00e1s importante que riega nuestra comunidad castellana.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-19031\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/3-2026-09-19_09-10-44-1024x461.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"396\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/3-2026-09-19_09-10-44-1024x461.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/3-2026-09-19_09-10-44-300x135.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/3-2026-09-19_09-10-44-768x346.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/3-2026-09-19_09-10-44-1536x691.jpg 1536w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/3-2026-09-19_09-10-44-2048x922.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>En algunos tramos de su cauce podemos ver sobre las orillas algunos ejemplares de pinos arrancados literalmente de sus ra\u00edces, cual si fueran c\u00edclopes tumbados de un lado a otro de las m\u00e1rgenes de un riachuelo. Su ca\u00edda se produce como consecuencia del escaso sustento que encuentran en las d\u00e9biles m\u00e1rgenes del r\u00edo, que con el tiempo han ido perdiendo consistencia para soportar estos hermosos ejemplares, plenos de utilidad y riqueza maderera. Sabido es que las ra\u00edces del pino albar son muy extendidas, pero poco profundas, lo que facilita que en terrenos poco consistentes, y con la ayuda del viento y las lluvias acaben por caer de forma natural.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-19032\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/4-PXL_20260919_103126412-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/4-PXL_20260919_103126412-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/4-PXL_20260919_103126412-300x169.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/4-PXL_20260919_103126412-768x432.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/4-PXL_20260919_103126412-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/4-PXL_20260919_103126412-2048x1152.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Otro elemento que configura la idiosincrasia de un pinar son sus variadas y prominentes rocas diseminadas por este entorno arb\u00f3reo, a modo de testigos silenciosos que confieren y transmiten una sensaci\u00f3n de protecci\u00f3n y seguridad a sus enhiestos compa\u00f1eros de morada compartida. Todav\u00eda no encontramos conjuntos espectaculares como hemos podido admirar en otros rincones pinariegos (Ambas Cuerdas, Castroviejo, etc.), pero ah\u00ed est\u00e1n, como testigos silenciosos que se muestran inmutables e impenetrables en este juego perenne de la vida y del paisaje.<\/p>\n<p>Y mientras vamos conversando y admirando cada rinc\u00f3n de estos parajes, nos vamos adentrando en terreno de Duruelo. Seguimos acompa\u00f1ados del leve susurro de nuestro Duero. No nos hemos alejado en todo el trayecto.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-19033\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/5-noob4.2qF6_19-09-2026_09.46.20_172.Samsung-saturated-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/5-noob4.2qF6_19-09-2026_09.46.20_172.Samsung-saturated-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/5-noob4.2qF6_19-09-2026_09.46.20_172.Samsung-saturated-300x169.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/5-noob4.2qF6_19-09-2026_09.46.20_172.Samsung-saturated-768x432.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/5-noob4.2qF6_19-09-2026_09.46.20_172.Samsung-saturated-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/5-noob4.2qF6_19-09-2026_09.46.20_172.Samsung-saturated.jpg 1623w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Ya divisamos alguna construcci\u00f3n en medio del pinar perteneciente a este municipio. Un peque\u00f1o y remodelado puente sobre el r\u00edo nos coloca ya en las proximidades del citado n\u00facleo poblacional. Y en este punto me vienen a la memoria los versos de un poeta enamorado de Covaleda (creo que son de Jos\u00e9 Garc\u00eda Nieto, pero no lo puedo asegurar) que proclama la belleza y sinton\u00eda de ambos pueblos en su legado com\u00fan pinariego:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <em>Covaleda, Duruelo,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vuestro cielo<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 vuestros pinos \u00a1son ellos! <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a1Son tan bellos!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1y amigos de verdad!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Al flamear sus ramas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211;\u00a0 vivas llamas\u00a0 &#8211;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 nos bendicen<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y nos dicen <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1\u00a1\u00a1APRENDED AMISTAD!!!<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cruzamos el nombrado puente y nos adentramos en un recinto rodeado de una cerca met\u00e1lica, pero de f\u00e1cil acceso por la puerta principal al mismo. Unos pasos m\u00e1s adelante estamos en el pol\u00edgono industrial de Duruelo. Pilar me recuerda la \u00faltima vez que pasamos por aqu\u00ed, un d\u00eda lluvioso, que llegamos empapados hasta este pol\u00edgono y lo primero que hicimos fue buscar una nave abierta donde guarnecernos de la lluvia que arreciaba. Un empleado que trabajaba por all\u00ed, cuando nos vio llegar nos pregunt\u00f3, asombrado, donde \u00edbamos con el tiempo que hac\u00eda. Esta vez hemos tenido m\u00e1s suerte. La lluvia la dejaremos para otras rutas que, sin duda, llegar\u00e1.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-19034\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/6-1789831016921-1024x769.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"661\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/6-1789831016921-1024x769.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/6-1789831016921-300x225.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/6-1789831016921-768x577.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/6-1789831016921.jpg 1216w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Tras atravesar el pol\u00edgono industrial, con un inconfundible aroma a madera fresca, cruzamos la carretera para encaminarnos hacia la llamada Caldera de Duruelo. En pocos metros estamos de nuevo en medio de pinos, todav\u00eda j\u00f3venes, pero abundantes, mientras pasamos por el lugar donde los durolenses celebran su t\u00edpica caldereta de fiestas: una explanada dotada de mesas, barbacoa, algunas atracciones infantiles y un espacio techado para fines que desconozco.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-19035\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/7-2026-09-19_11-52-102-1024x461.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"396\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/7-2026-09-19_11-52-102-1024x461.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/7-2026-09-19_11-52-102-300x135.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/7-2026-09-19_11-52-102-768x346.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/7-2026-09-19_11-52-102-1536x691.jpg 1536w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/7-2026-09-19_11-52-102-2048x922.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Pronto encontramos la llamada Caldera de Duruelo. Se trata de un remanso tranquilo de agua limpia y cristalina, acunada por los m\u00e1rgenes rocosos que parecen proteger su caudal.<\/p>\n<p>Seguimos camino adelante hasta llegar a las conocidas pozas, que presentan un perfil similar por lo que a la pureza y transparencia del agua se refiere. Aqu\u00ed el Duero fluye con cierta bravura facilitando su cauce la discreta verticalidad del terreno. La imagen es para contemplarla y no tanto para probar la temperatura del agua que se presenta desafiante para el atrevido que ose meter los pies.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-19036\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/8-IMG_20260919_110831-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/8-IMG_20260919_110831-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/8-IMG_20260919_110831-300x169.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/8-IMG_20260919_110831-768x432.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/8-IMG_20260919_110831-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/8-IMG_20260919_110831-2048x1152.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Y en este ic\u00f3nico lugar hacemos la parada obligada de toda ruta. Hay mesas campestres, como lugar tur\u00edstico por excelencia, que facilitan nuestra recuperaci\u00f3n de fuerzas y\u00a0 la satisfacci\u00f3n a nuestras necesidades gastron\u00f3micas. Charlas distendidas, sabrosos bocados, corre la bota y no faltan algunos delicatesen que reparte Alicia.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-19037\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/9-noob4.2qF6_19-09-2026_10.53.21_844.Samsung-saturated-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/9-noob4.2qF6_19-09-2026_10.53.21_844.Samsung-saturated-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/9-noob4.2qF6_19-09-2026_10.53.21_844.Samsung-saturated-300x169.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/9-noob4.2qF6_19-09-2026_10.53.21_844.Samsung-saturated-768x432.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/9-noob4.2qF6_19-09-2026_10.53.21_844.Samsung-saturated-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/9-noob4.2qF6_19-09-2026_10.53.21_844.Samsung-saturated-2048x1152.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Hemos completado la primera mitad del recorrido. El regreso lo hacemos, en parte, por el mismo camino que hemos tra\u00eddo, aunque nos desviaremos hacia la vertiente m\u00e1s oriental para visitar (o recordar) otro hito importante en este trayecto pinariego: el puente de Santo Domingo, Bien de Inter\u00e9s Cultural. Se trata de un puente del siglo XII, construido con piedra de siller\u00eda de considerables dimensiones, de un solo vano y remodelado recientemente, manteniendo su estructura original, para facilitar su tr\u00e1nsito por la cubierta<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-19038\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/10-IMG_20260919_123509-1024x461.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"396\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/10-IMG_20260919_123509-1024x461.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/10-IMG_20260919_123509-300x135.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/10-IMG_20260919_123509-768x346.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/10-IMG_20260919_123509-1536x691.jpg 1536w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/10-IMG_20260919_123509-2048x922.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Hoy lo vemos y valoramos como una obra hist\u00f3rica, pero en su \u00e9poca, y aun m\u00e1s tarde, fue una importante v\u00eda de comunicaci\u00f3n para el trasiego de mercanc\u00edas en el camino entre Covaleda y Regumiel de la Sierra, utilizada por la entonces m\u00e1s pujante empresa de transportes: la \u201cHermandad de Carreteros\u201d.<\/p>\n<p>Desde aqu\u00ed hasta el lugar de aparcamiento de los coches apenas nos separan 800 metros. Como novedad de este entorno, hay que apuntar la acertada se\u00f1alizaci\u00f3n del camino o ruta entre los puentes del Duero, enmarcando los l\u00edmites de la senda con elementos troncosos y el suelo rellenado de tierra batida. Sin duda, un acierto para transitar por esta ruta, cada vez m\u00e1s popular.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-19039\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/11-1789831016674-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/11-1789831016674-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/11-1789831016674-300x225.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/11-1789831016674-768x576.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/11-1789831016674-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/11-1789831016674-2048x1536.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p>Acabamos nuestra caminata inaugural de la temporada y decidimos que la \u00faltima cerveza la tomaremos en el habitual punto de encuentro: el Gaya Nu\u00f1o.<\/p>\n<p>El comienzo no ha podido ser m\u00e1s agradable y de f\u00e1cil andadura. Pero afrontaremos otros retos que iremos contando.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Agnelo Yubero\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Covaleda y Duruelo: dos pueblos unidos por un mismo patrimonio, a la vez que extienden la misma sensaci\u00f3n de paz, armon\u00eda y sosiego. Sin embargo, hubo un tiempo, no muy lejano en el que la rivalidad entre ambos era un hecho palpable en sus relaciones de vecindad por variopintas circunstancias <\/p>\n<p><a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=19028\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":19040,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1],"tags":[],"class_list":["post-19028","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-rutas","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19028","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19028"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19028\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19043,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19028\/revisions\/19043"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19040"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19028"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19028"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19028"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}