{"id":16942,"date":"2025-05-30T19:11:15","date_gmt":"2025-05-30T17:11:15","guid":{"rendered":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=16942"},"modified":"2025-05-30T19:11:15","modified_gmt":"2025-05-30T17:11:15","slug":"el-escondido-encanto-de-la-soria-despoblada-soria-24-mayo-2025","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=16942","title":{"rendered":"EL (ESCONDIDO) ENCANTO DE LA SORIA DESPOBLADA  \t\t\tSoria, 24 Mayo 2025"},"content":{"rendered":"<p>Mucho se habla, y no sin raz\u00f3n, del drama demogr\u00e1fico en el que se halla incursa nuestra provincia desde hace ya algunos lustros, por el consabido tema \u00a0de la p\u00e9rdida gradual de poblaci\u00f3n. No vamos a negar que este problema es un tema recurrente en nuestras conversaciones sociales, am\u00e9n de las tertulias pol\u00edticas y las propuestas (o pseudo-propuestas) para su soluci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-16943\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b1.jpg\" alt=\"\" width=\"799\" height=\"359\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b1.jpg 799w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b1-300x135.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b1-768x345.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 799px) 100vw, 799px\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-16944\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b2.jpg\" alt=\"\" width=\"799\" height=\"359\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b2.jpg 799w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b2-300x135.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b2-768x345.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 799px) 100vw, 799px\" \/><\/p>\n<p>Pero no es menos cierto tambi\u00e9n que caminando por estas tierras despobladas llegamos a \u00a0rincones y lugares que, en su desnudez demogr\u00e1fica, ofrecen un encanto poco habitual de lo que uno espera encontrar donde aparentemente ha desparecido la vida social de un pueblo, una comarca, una vecindad que en su d\u00eda fue.<\/p>\n<p>Y nuestra ruta de hoy es un ejemplo de la aparente nimiedad que ofrece un paisaje desolado, vac\u00edo, despoblado, pero que conserva el encanto\u00a0 del silencio de unas piedras que hablan de su pasado, de\u00a0 sus edificios\u00a0 medio derruidos unos, bien conservados otros pocos, de sus campos que dieron vida a\u00a0 su econom\u00eda, de sus paisajes limpios, \u00a0de la variedad de su flora que no entiende de despoblaci\u00f3n, de las laderas de sus montes y de sus sierras, que conservan la riqueza vegetal inmune\u00a0 al abandono de sus pobladores\u2026.Hemos paseado por la sierra de Alcarama y su entorno silencioso, casi des\u00e9rtico, pero con ese sabor rural que deja la impronta del lugar todav\u00eda inc\u00f3lume a la p\u00e9rdida de su belleza natural, aunque haya perdido su poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las 8,00 de la ma\u00f1ana y ya estamos prestos\u00a0 los inscritos en la ruta para encaminarnos hacia nuestro punto de partida y recorrer el terru\u00f1o que hoy han dise\u00f1ado nuestros sherpas.<\/p>\n<p>Acompa\u00f1amos a Ricardo en su coche cuatro entusiastas del grupo\u00a0 por una carretera serpenteante, con cerradas curvas en algunos tramos y un trazado sinuoso, mientras vamos consumiendo los poco menos de 50 Km que nos separan de la capital.\u00a0 Atr\u00e1s van quedando municipios como Renieblas, Almajano, Maga\u00f1a, Pobar, Fuentes de Maga\u00f1a\u2026hasta llegar a un llano verde, que alberga un caser\u00edo, con nombre de poblaci\u00f3n: Las Fuesas.<\/p>\n<p>Una llanura que acoge unas pocas casas, alguna rotulada con la sugerente expresi\u00f3n \u201cLa casa de la pradera\u201d. Y es que, en realidad, nos encontramos en una verde pradera, que parece dise\u00f1ada para convertirla en un lugar de descanso o un parque infantil, donde los m\u00e1s peque\u00f1os se pueden sentir a sus anchas, correteando por el c\u00e9sped que cubre el suelo de este espacio sin calles, sin hormig\u00f3n\u00a0 y sin construcciones que impidan la vista de un paisaje\u00a0 que rezuma paz y sosiego. Constituye una pedan\u00eda de la cercana poblaci\u00f3n de Cerb\u00f3n, y su casi desnudez demogr\u00e1fica se convierte en encanto paisaj\u00edstico entre las reducidas dimensiones de su entorno urban\u00edstico (si es que se puede llamar as\u00ed).<\/p>\n<p>Aqu\u00ed aparcamos los coches y ahora nos enfrentamos al tramo m\u00e1s exigente de toda la ruta que haremos: la corta, pero pendiente subida al cercano pueblo de Castillejo de San Pedro. Situado sobre un altozano de la sierra del Alcarama, parece construido, con sus numerosos miradores hacia la citada sierra, para ser guardia y vig\u00eda\u00a0 de estas tierras altas sampedranas, que se aloman y alinean en forma de frontera con la vecina Rioja, conservando el encanto y la fisionom\u00eda de un paisaje de monta\u00f1a baja, que ha visto crecer y pastar \u00a0por estos lares la crianza de un ganado lanar muy apreciado y sustento fundamental en la econom\u00eda domestica de sus pobladores. Castillejo pertenece al municipio de Valdeprado. Pero al contrario que su vecina Las Fuesas, aqu\u00ed encontramos viviendas y otros edificios de uso dom\u00e9stico, construidos con la t\u00edpica piedra de lasca que abunda por esta zona y que se caracteriza porque su construcci\u00f3n apenas requiere el uso de materiales de adhesi\u00f3n, como el cemento o el barro, ya que la construcci\u00f3n se hace \u00a0de forma casi artesanal, colocando piedra sobre piedra, seg\u00fan sus dimensiones, y de forma regular haciendo coincidir cada unidad con su correspondiente par de similar geometr\u00eda y peso. Aqu\u00ed encontramos viviendas reformadas y reconstruidas, algunas para su ocupaci\u00f3n natural y otras como elemento de pervivencia de una vida pasada que se resiste a desaparecer. En palabras de Abel Hern\u00e1ndez, podr\u00edamos decir que \u201cNadie escucha ya el rumor eterno del r\u00edo entre las piedras. El agua pasa de largo sin regar los huertos ni mover la ace\u00f1a. El trujal no da aceite. Las ramas de la higuera penetran por la ventana de la casa. Solo los cazadores prueban los frutos del serbal y del maguillo. La iglesia se ha quedado muda, sin campanas. Parece que por aqu\u00ed, por este \u00faltimo rinc\u00f3n de Castilla, ha pasado el \u00e1ngel exterminador. Queda la belleza esencial de las ruinas, que encierran el alma visible de\u00a0 los pueblos abandonados\u2026\u201d (Abel Hern\u00e1ndez. \u201cHistorias de la Alcarama\u201d).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-16945\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b3.jpg\" alt=\"\" width=\"799\" height=\"359\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b3.jpg 799w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b3-300x135.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b3-768x345.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 799px) 100vw, 799px\" \/><\/p>\n<p>As\u00ed es como sentimos este trozo de nuestra provincia. Pero aqu\u00ed no venimos a hacer poes\u00eda, aunque los rincones que visitamos est\u00e9n cargados de nostalgia que conducen a ciertos sentimientos po\u00e9ticos. Nuestro objetivo es\u00a0 conocer el \u00a0entorno de nuestra tierra (y otras allende nuestras fronteras provinciales), a la vez que\u00a0 activamos el organismo y ponemos a punto el rendimiento de las \u00a0piernas y nuestro sistema cardiaco Y si en Las Fuesas encontramos una vivienda con nombre de serie de pel\u00edcula, Castillejo no iba a ser menos y ,sobre el remozado dintel de una vivienda que creemos ocupada ocasionalmente, nos encontramos con una rotunda y conocida inscripci\u00f3n que inspir\u00f3 una serie americana all\u00e1 por los a\u00f1os 70-80: \u201cFalcon Crest\u201d. Y no muy alejada de esta vivienda, hay un recinto cerrado, a modo de corralito, con una piedra en su frontispicio que deja bien a las claras el uso para el que se destina el citado espacio cuasi-sagrado:\u201dRinc\u00f3n de meditaci\u00f3n\u201d. Parece que los lugare\u00f1os de este \u00a0despoblado n\u00facleo de la sierra ten\u00edan tambi\u00e9n otras actividades m\u00e1s elevadas que la mera recogida de la cosecha anual o el pastoreo de sus reba\u00f1os.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-16946\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b4-576x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b4-576x1024.jpg 576w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b4-169x300.jpg 169w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b4-768x1365.jpg 768w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b4-864x1536.jpg 864w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b4.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><\/p>\n<p>Paseamos un buen rato por estas pocas calles \u00a0des\u00e9ticas (por supuesto, no encontramos un alma a quien saludar), mientras admiramos algunas de sus bellezas de la flora y vegetaci\u00f3n que no entienden de despoblaci\u00f3n, sino de crecimiento y surgimiento en la \u00e9poca que estamos: hermosos tilos en flor o los no menos llamativos olivos que mantienen su vigor por estas tierras, aparentemente hostiles a su desarrollo.<\/p>\n<p>Fotos desde los variados miradores que ofrece el pueblo y enseguida encaramos la ruta por la serran\u00eda que iremos atravesando, mientras podemos observar el cambio de suelo y sus variantes florales.<\/p>\n<p>La ruta no es en exceso exigente y por la peque\u00f1a senda marcada como recorrido senderista, vamos viendo y sintiendo el olor de unos cultivos herb\u00e1ceos de nuestra provincias, como el tomillo y alguna flor en especial llamativa, como el aciano, de un azul inconfundible, que, dicen, cura las afecciones oculares. Y algunos m\u00e1s expertos nos advierten tambi\u00e9n de la presencia de la llamada flor de hip\u00e9rico, tambi\u00e9n conocida como la hierba de San Juan, de la cual se obtiene un aceite con propiedades \u00a0calmantes, usado tambi\u00e9n en el tratamiento de problemas de piel como quemaduras solares, piel seca o agrietada y eczemas. Tambi\u00e9n se le atribuyen otras propiedades curativas referentes al estado de \u00e1nimo, cansancio, falta de inter\u00e9s, dolores musculares, articulares, as\u00ed como otras propiedades analg\u00e9sicas o antiinflamatorias. Pero todo eso lo dejamos para el estudio y consideraci\u00f3n de la farmacopea que usa\u00a0 elementos naturales (ahora se dir\u00eda\u00a0 m\u00e1s \u201cecol\u00f3gicos\u201d) para la composici\u00f3n y<\/p>\n<p>Caminamos a media ladera por esta rica serran\u00eda floral y pronto encontramos una parte vallada, que nos hace pensar que entramos en un espacio protegido.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-16947\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b5.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b5.jpg 800w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b5-300x169.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b5-768x432.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p>Efectivamente, se trata de una repoblaci\u00f3n forestal de pino negral, que \u00a0m\u00e1s adelante dominar\u00e1 las laderas de la falda del Alcarama\u00a0 y\u00a0 nos introduce en otro mundo vegetal, dominado por los cultivos arb\u00f3reos, que dan pluralidad y riqueza a\u00f1adida a este enclave de tierras altas. El pino se hace due\u00f1o de la sierra, le da pujanza y color, a la vez que enriquece su h\u00e1bitat con otro tipo de fauna y permite al visitante disfrutar de la variedad del paisaje que presentan estas\u00a0 despobladas tierras.<\/p>\n<p>Y si nos adentramos en un pinar, \u00bfqu\u00e9 mejor sitio para hacer el merecido descanso de toda ruta, tras algo m\u00e1s de dos horas recorriendo nuestro territorio de tierras altas?\u00a0\u00a0 As\u00ed que decidimos descargar el peso de las mochilas, protegidos por la sombra de los pinos, cerca de una encrucijada de pistas forestales que se\u00f1alan direcciones\u00a0 en sentido norte-sur, hacia poblaciones conocidas de nuestra provincia\u2026. San Pedro Manrique, Sarnago , Matasej\u00fan\u2026etc.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-16948\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b6.jpg\" alt=\"\" width=\"799\" height=\"359\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b6.jpg 799w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b6-300x135.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b6-768x345.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 799px) 100vw, 799px\" \/><\/p>\n<p>Reina el buen humor y el ambiente distendido en este rato de asueto, como no pod\u00eda ser de otra forma, mientras corre la bota por los corrillos y se distribuyen generosamente no pocos delicatessen energ\u00e9ticos para hacer m\u00e1s atractivo el bocadillo de media ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Y finalizado el siempre esperado momento gastron\u00f3mico, de nuevo nos ponemos en marcha para completar la \u00faltima parte de la ruta.<\/p>\n<p>Caminamos por una especie de pseudo-ca\u00f1\u00f3n, que, en su recorrido descendente y a juzgar por la conservaci\u00f3n del camino mediante la construcci\u00f3n artificial de refuerzos para evitar el deterioro o derrumbe de su sendero natural, constituy\u00f3 en su d\u00eda una v\u00eda de comunicaci\u00f3n entre poblaciones cercanas con los medios de entonces ( enti\u00e9ndase, el transporte con caballer\u00edas de personas y mercanc\u00edas), hasta \u00a0aproximarnos a \u00a0un marcado camino forestal que nos dirige al \u00faltimo basti\u00f3n de lo que fue un pueblo aislado en esta comarca, hoy totalmente deshabitado, pero las ruinas que quedan, nos hacen imaginar c\u00f3mo pudo ser la vida de sus gentes en este territorio aislado, sin carretera o medios de comunicaci\u00f3n con sus vecinos m\u00e1s pr\u00f3ximos, salvo los indicados anteriormente.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-16949\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b7-460x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b7-460x1024.jpg 460w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b7-135x300.jpg 135w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b7-690x1536.jpg 690w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b7.jpg 718w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/p>\n<p>Nos referimos a El Vallejo.\u00a0 Hay que desviarse ligeramente de la pista forestal que transitamos, porque, de lo contrario, pasar\u00eda inadvertida la presencia de un poblado en este lugar. Y all\u00e1 que nos dirigimos, mientras ascendemos una corta subida, cubierta de vegetaci\u00f3n, que nos conduce hasta las reliquias de uno m\u00e1s de nuestros pueblos abandonados. \u00a0No somos los \u00fanicos. Otras familias, con hijos peque\u00f1os, parece que han sentido la misma curiosidad que nosotros por conocer vestigios de un rinc\u00f3n que tuvo vida. Apenas quedan unas pocas paredes\u00a0 de sus edificios\u00a0 y destaca, sobre todo, la situaci\u00f3n ruinosa de lo que fue la Iglesia, todav\u00eda visitable,\u00a0 y que ofrece una idea de la reducida poblaci\u00f3n que habit\u00f3 estos \u00a0ecol\u00f3gicos (no diremos que afortunados) lugares.<\/p>\n<p>Y El Vallejo nos despide con el silencio sepulcral que envuelve su otrora pasado m\u00e1s activo y vigoroso.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-16950\" src=\"http:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b8.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b8.jpg 800w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b8-300x169.jpg 300w, https:\/\/soriapasoapaso.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/b8-768x432.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p>Continuamos la pista forestal que tra\u00edamos anteriormente. Y ya, un par de Km. m\u00e1s adelante, divisamos los coches que Las Fuesas han custodiado en nuestra ausencia. Todav\u00eda los ni\u00f1os corretean por la pradera. Alguna chimenea humea, lo que indica que hay vida tras estas escasas edificaciones. Y pensamos:\u00a1No todo est\u00e1 perdido! Todav\u00eda hay personas con talante rom\u00e1ntico que se resisten a abandonar su \u201cCasa de la Pradera\u201d o, sencillamente,\u00a0 el encanto de su pueblo, de su paisaje, de su entorno que vivieron y a\u00fan permanece vivo el recuerdo de ese tiempo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Agnelo Yubero \u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mucho se habla, y no sin raz\u00f3n, del drama demogr\u00e1fico en el que se halla incursa nuestra provincia desde hace ya algunos lustros, por el consabido tema \u00a0de la p\u00e9rdida gradual de poblaci\u00f3n. No vamos a negar que este problema es un tema recurrente en nuestras conversaciones sociales, am\u00e9n de <\/p>\n<p><a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/soriapasoapaso.es\/?p=16942\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":16951,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1],"tags":[],"class_list":["post-16942","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-rutas","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16942","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16942"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16942\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16952,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16942\/revisions\/16952"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16951"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16942"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16942"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/soriapasoapaso.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16942"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}